Palinuro de México cuenta sobre todas las cosas del amor del protagonista y de Palinuro por Estefanía. Estefanía fue un ser de belleza apabullante, un ser que estaba más allá de toda jerarquía geométrica, de todo esplendor mortal, de toda lengua vítrea y sin embargo, más acá de las estrellas. Considero que esta novela es una de las imprescindibles de la literatura del continente, y que debe ser leída por todos. Se lo dejo de tarea.
Hoy hablaré de un libro de Pedro Alcolado Menéndez publicado por la Editorial Científico Técnica en el ya distante 1986. Las esponjas, como su nombre indica el texto está dedicado a comentar a los niños y jóvenes sobre un género zoológico desconocido por muchos, pero que está bastante extendido en nuestro entorno, al ser Cuba un archipiélago.
El Gobierno cubano ha establecido a la Innovación como uno de sus pilares. Cuba no posee la extensión territorial de Rusia, ni la población de a India o los recursos energéticos de Kuwait. En el mundo convulso y contradictorio que nos tocado vivir, cada país debe su desarrollo a partir de sus riquezas propias. Nuestro archipiélago está inmerso en esa tarea, enfrentándose a la hidra de las mil cabezas corporizada en la guerra económica que nos impone el Gobierno estadounidense.
Cada día le doy más valor a los libreros y a los vendedores callejeros de libros. Hurgando entre sus propuestas de textos se pueden encontrar ejemplares interesantes, hoy hablaré de uno de ellos, La historia de los mapas, publicado por la Editorial Gente Joven en 1976. Es un pequeño volumen basad en la obra “La historia de los mapas” de James A. Hathway.
Estamos en el periodo de vacaciones estudiantiles y en plena Feria del Libro, por lo que es un buen momento para adquirir libros para los pequeños de casa. Para este público hablaré hoy sobre Libro de las curiosidades 2 de Liliana Gómez Luna, editado en 2007 por la Editorial Oriente.
Conocer el pensamiento de los “grandes” hombres de las ciencias, las artes y la política siempre es interesante. Hace poco en un puesto callejero de venta de libros encontré un pequeño y viejo libro, “Pascal, pensamientos” que llamó mi atención. Una edición argentina del año 1969 de la Biblioteca clásica universal. De más está decir que regrese a casa con él.
“La Julieta vino expresamente a la pastelería para decirme que, antes de rifar el ramo, rifarían cafeteras; que ella ya las había visto: preciosas, blancas, con una naranja pintada, cortada por la mitad, enseñando los gajos. Yo no tenía ganas de ir a bailar, ni tenía ganas de salir, porque me había pasado el día despachando dulces, y las puntas de los dedos me dolían de tanto apretar cordeles dorados y de tanto hacer nudos y lazadas. Y porque conocía a la Julieta, que no tenía miedo a trasnochar y que igual le daba dormir que no dormir.
“Robert Cohn fue campeón de boxeo de peso medio de la universidad de Princeton. No se crea que esto me impresiona gran cosa, como título deportivo, aunque significó mucho para Cohn. No le interesaba nada el boxeo —de hecho, le tenía aversión—, pero lo aprendió penosa y cuidadosamente para contrarrestar el sentimiento de inferioridad, timidez y recato que había experimentado al ser tratado en Princeton como judío.
En Flandes, en 1547, Teofrastus, me lo explicó todo. “Nos dieron la diversidad del mundo”, me dijo, “pero nosotros sólo queremos el oro. Tu encontraste un tesoro, una selva infinita, y sentiste infinita decepción, porque querías que esa selva de miles de apariencia, que solo en ella no fuera más que leñosos troncos de canela de Arabia. Anda, dile al designio que hizo brotar miríada de bestias que tú no quieres ver más tigres”. Así comienza la segunda novela de la trilogía de guerras, viajes y amores del escritor colombiano William Ospina , El país de la canela, Hace unas semanas comenté en esta columna la primera de esas obras, Ursúa.
¿Estamos al borde de una nueva edad oscura de irracionalismo y superstición? En este libro conmovedor, escrito hace 30 años, pero muy vigente, Carl Sagan demuestra con brillantez que el pensamiento científico es necesario para salvaguardar nuestras instituciones democráticas y nuestra civilización técnica. El mundo y sus demonios es el libro más personal de Sagan, y está lleno de historias humanas entrañables y reveladoras.
Los libreros y los espacios callejeros para venta de libros guardan muchas sorpresas para quienes gustan de la literatura. Hace poco encontré un libro de un escritor por el que tengo un cariño especial, comencé mis lecturas siendo niño con él.
“Cincuenta años de vida en estas tierras llenaron mi cabeza de historias. Yo podría contar cada noche del resto de mi vida una historia distinta, y no habré terminado cuando suene la hora de mi muerte.
Hace unos meses comencé a participar en un club de lectura, donde mensualmente nos reunimos a discutir sobre dos de los libros seleccionados. Se conoce a autores y obras en un ambiente distendido y de camaradería. Este mes uno de los libros a leer fue: Viaje al interior de una gota de sangre del escritor colombiano Daniel Ferreira.
“Estaba amarrada con correas de cuero en una estrecha litera de estructura de acero. El correaje le oprimía el tórax. Se hallaba boca arriba. Tenía las manos esposadas a la altura de los muslos.”
“En este preciso momento, mientras te sientas, te relajas y te dispones a leer este libro, te estás moviendo a una velocidad increíble. La Tierra gira sobre su eje, transportándonos a través de la inexorable marcha del tiempo de un día para otro; y al mismo tiempo órbita alrededor del Sol, desplazándose a través de los cambios de las estaciones”.
Hemos llegado sin sentir a los helados dominios de Vejecia, a ese invierno de la vida sin retorno vernal, con sus honores y horrores, según decía Gracián. El tiempo empuja tan solapadamente con el fluir sempiterno de los días, que apenas reparamos en que, distanciados de los contemporáneos, nos encontramos solos en plena supervivencia.
“Durante muchos años afirmé que podía recordar cosas que había visto en el instante de mi nacimiento. Cuando decía eso, los mayores, al principio, se reían; pero luego se preguntaban si intentaba burlarme de ellos, y miraban con desagrado la pálida cara de aquel niño tan poco infantil.
Su larga carrera le había enseñado que no había asesinos, sino personas que cometen asesinatos”. Kurt Wallander
“Se había convertido en un acontecimiento anual. Hoy el destinatario de la flor cumplía ochenta y dos años. Al llegar el paquete, lo abrió y le quitó el papel de regalo. Acto seguido, cogió el teléfono y marcó el número de un ex comisario de la policía criminal que, tras jubilarse, se había ido a vivir a orillas del lago Siljan. Los dos hombres no sólo tenían la misma edad, sino que habían nacido el mismo día, lo cual, teniendo en cuenta las circunstancias, sólo podía considerarse una ironía.
Comenta el dicho popular que, en Cuba, el que no tiene de Congo, tiene de carabalí. En el ajiaco de la nacionalidad los pueblos africanos son un ingrediente primordial, pero poco sabemos de esa, nuestra otra madre tierra.