Carlos del Porto Blanco
“Durante muchos años afirmé que podía recordar cosas que había visto en el instante de mi nacimiento. Cuando decía eso, los mayores, al principio, se reían; pero luego se preguntaban si intentaba burlarme de ellos, y miraban con desagrado la pálida cara de aquel niño tan poco infantil. A veces lo decía en presencia de visitantes que no eran íntimos de la familia y, en esos casos, mi abuela, temerosa de que me tomaran por idiota, me interrumpía secamente y me ordenaba que fuera a jugar a otra parte”.
Así comienza la novela “Confesiones de una máscara” del escritor japonés Yukio Mishima, que cayó en cayó en mis manos hace poco. La obra narrada en primera persona, es considerada como una de las novelas más autobiográficas de Mishima. Polémica en su momento por su temática, fue su primer gran éxito literario que lo catapultó a la fama. Como imaginará amigo lector, esta es la obra escogida esta semana para la columna.
La verdadera belleza es algo que ataca, domina, roba y, finalmente, destruye. Yukio Mishima.
El novelista, ensayista, poeta, dramaturgo, guionista, crítico, compositor y jurista japonés, Yukio Mishima, nació en Tokio, Imperio del Japón, el 14 de enero de 1925 y murió en esa misma ciudad el 25 de noviembre de 1970.
Esta considerado uno de los más grandes escritores de Japón del siglo XX, fue reconocido como uno de los más importantes estilistas en lengua japonesa de posguerra. Sus obras se caracterizan por mezclar la estética moderna y el tradicionalismo japonés con enfoques en la sexualidad, la muerte y el cambio político. Candidato al Premio Nobel de Literatura en 1968, el galardón recayó en su mentor Yasunari Kawabata. La editorial Shinch?sha, que publicaría buena parte de sus trabajos, instauró en 1988 el Premio Mishima Yukio en su honor. Escribió cuarenta novelas, dieciocho obras de teatro, veinte libros de relatos y, al menos, veinte libros de ensayos, así como un libreto.
Confesiones de una máscara es una novela del escritor japonés Yukio Mishima de 1949. La obra, con importantes elementos autobiográficos, tiene como temas principales las falsas apariencias, el descubrimiento de la propia homosexualidad y la crisis de identidad nacional japonesa tras su derrota en la Segunda Guerra Mundial.
La obra, publicada cuando Mishima contaba con 24 años, fue un éxito y lo sacó del olvido ya que había sido un niño prodigio que ya gozaba de popularidad por sus textos y obras de teatro, pero había dejado de estar en el ojo público hasta la publicación de este libro.
El protagonista de la novela es Kochan (diminutivo del nombre de nacimiento del autor, Kimitake) que ejerce de joven narrador. Nacido y criado durante la era del Imperio Japonés, desde muy corta edad Kochan lucha por encajar en los estándares sociales a pesar de haber nacido con un cuerpo débil en términos de desarrollo y robustez. De aspecto débil y enfermizo, solitario y taciturno, y de una extracción social menos favorecida que sus compañeros, pero aun así acomodada, el joven se ve inmerso en un ambiente familiar dominado por su abuela quien, además de alejarlo del resto de su familia, lo recluye y evita que participe en actividades de riesgo o en las que exista la posibilidad de herirse.
Ello no impedirá que Kochan paulatinamente vaya descubriendo su homosexualidad cuando se siente atraído en la pubertad por Omi un chico de fuerte constitución. Pero, esclavo de lo convencional, no puede aceptar que se hagan públicas sus diferencias ni asumir sus propios deseos. Ello le conducirá a comenzar una relación con Sonoko, la hermana de su amigo Kasuno, intentando convencerse de que está enamorado de ella. Mientras asume su escaso poder para amar, irán aflorando sus fantasías y su fascinación por la belleza entremezclada con la sangre, la violencia o la muerte, escenificadas en el cuadro de Guido Reni San Sebastián y en la admiración por la escultura clásica de figuras masculinas en posturas físicas dinámicas.
La obra puede ser descargada en: https://0201.nccdn.net/4_2/000/000/072/2aa/Confesiones-de-una-m–scara.pdf