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Jagüey Grande, Cuba. -El calendario marcaba el 4 de noviembre de 2001, cuando el potente huracán Michelle embistió con fuerzas de más de 240 kilómetros las costas cubanas, hace hoy 21 años.

En una trayectoria oblicua desde el sur de Cuba, el ciclón toco tierra por la Ciénaga de Zapata trazando una ruta por Matanzas, Cienfuegos y Villa Clara.

En las primeras horas de aquella tarde los vientos y la lluvia de Michelle se hicieron presentes, provocando daños millonarios a la economía, la propiedad individual y en particular al fondo habitacional con más de 5 mil casas destruidas.

En medio del embate del huracán Fidel se hizo presente en Matanzas. Su presencia en la capital matancera ofreció al pueblo la confianza que no estaba solo. Interesado por la trayectoria y medidas adoptadas, en particular en la protección de las personas, Fidel expresó la confianza que saldríamos victoriosos de la contienda.

Fidel cumplió

El 11 de noviembre de 2001 Fidel volvió sobre los pasos de Michelle. En Jagüey Grande visitó diversos puntos donde las huellas del huracán eran visibles. En el histórico central Australia recorrió el barrio La Victoria, donde surgió un programa de construcción de viviendas que se extendió a todos las regiones afectadas.

Acostumbrado a grandes retos, Fidel indicó concluir la recuperación de todas las casas en el término de un año. Constructores de varias provincias con la participación de los damnificados emprendieron la enorme tarea para edificar más de cinco mil viviendas.

Albañiles, plomeros, carpinteros y operarios de la construcción hicieron la proeza y cumplieron con Fidel quien un año después declaraba en el Museo La Comandancia de las FAR cumplida la encomienda. Una vez más el pueblo con Fidel al frente salió victorioso.

 

Fotos del archivo personal del autor