Sabemos que entre los grandes benefactores de la humanidad está Carlos J. Finlay, de quien el 20 de agosto se cumplen 111 años de su muerte. Dio a Cuba y al mundo el gran logro médico de liberar de la fiebre amarilla. Pero pocos conocen otra faceta de su vida igualmente brillante: la de haber sido un eminente oculista
Tanto en el altiplano como en las tierras bajas de Guatemala, mucho se habla del carisma y profesionalidad de los “doctores de Fidel”, como gustan decir los lugareños
Su carta en la cual pedía perdón a los niños indígenas de la etnia Apalai Waiana, en Brasil, por no haberles dicho adiós conmovió en las redes sociales.
Un mensaje redactado por el médico cubano Leandro Díaz Salina y destinado a sus pacientes en la amazonia de Brasil, repercute en la red social Twitter.