Tokio, Japón. – Si bien los cuatro Beatles en diez minutos hicieron famosa la cebra de Abbey Road, un millón de japoneses cada día convierten a la intersección de Shibuya en la más concurrida del mundo.

Ubicado en una popular zona del Tokio que acoge a los Juegos Olímpicos de 2020, por ese cruce pasan como promedio unas tres mil personas durante los 47 segundos que lo permite el semáforo.

Y es que la luz roja está sincronizada en las cuatro direcciones, lo que hace que cuando los autos se detienen, salte a la calle una avalancha de personas que avanza en todas las direcciones, incluso en forma diagonal.

La cebra de Shibuya, una intersección frente a la estación del metro del mismo nombre, es un cuadrado con una franja transversal que favorece ir en cualquier sentido, por lo que se acumulan simultáneamente miles de transeúntes.

La hora pico

Sobre las 7 de la tarde, cuando muchos salen del trabajo y otros comienzan el paseo nocturno, es el momento de mayor concurrencia en el cruce de Shibuya, en el corazón del Tokio más popular hoy.

A esa hora, asombra la marea humana agolpada en las aceras esperando para cruzar la intersección de calles por la que más personas pasan al día en el mundo.

Y lo más curioso es el silencio en el que circula semejante aglomeración de gente.

Pero cuando oscurece, la escena cobra un tinte futurista por el resplandor de las luces de neón y de las pantallas gigantes instaladas en los edificios aledaños.

En ningún lugar como en Shibuya se comprueba la alta densidad demográfica que tiene este abarrotado Tokio olímpico, donde viven unas 14 mil personas por kilómetro cuadrado.