La Habana, Cuba.- Al referirse al nuevo acuerdo migratorio suscrito este jueves entre Cuba y Estados Unidos, la diplomática Josefina Vidal consideró que elimina dos escollos en el proceso hacia la normalización de relaciones bilaterales.

En conferencia de prensa en La Habana, la Directora General para Estados Unidos en la Cancillería cubana calificó de paso importante la Declaración Conjunta que establece la eliminación por Washington de la política llamada pies secos-pies mojados y el programa de parole para profesionales cubanos de la salud.

Ahora -subayó- se resuelven serios problemas para la seguridad de ambos países y de los propios ciudadanos cubanos, expuestos al tráfico de personas, fraude migratorio y violencia.

El cese de tales prácticas fue un reclamo de Cuba durante años, recordó Josefina Vidal, y opinó que es una interrogante la manera en que el próximo mandatario estadounidense asumirá este acuerdo.

Temas aún pendientes

Para avanzar hacia la mejoría de las relaciones entre Cuba y Estados Unidos existen asuntos de vital importancia para nuestro país, que responden a políticas agresivas usadas por más de cinco décadas por las administraciones norteamericanas, declaró Josefina Vidal.

La directora General para Estados Unidos en la Cancillería mencionó el reclamo del fin del bloqueo económico, comercial y financiero, y la devolución del territorio ocupado ilegalmente en Guantánamo.

Uno de los problemas pendientes era el del trato preferencial migratorio a los ciudadanos cubanos que estimulaba una emigración insegura e irregular, y con el nuevo acuerdo queda resuelto, dijo la funcionaria.

Subrayó que el nuevo compromiso elimina el detonante de una crisis migratoria, desestimula el tráfico de personas, pone fin a la política de doble rasero y promueve la cooperación de beneficio mutuo y para la región.