Granma, Cuba.- El proceso de transformación de materiales en piezas o estructuras funcionales es exigente, acota Carlos García Betancourt, director de Ingeniería y Desarrollo de la Empresa de talleres agropecuarios, de Granma. Subraya que en su gestión laboral aprendió el rigor técnico de las manualidades; desde fundición hasta soldaduras, desde mecanización hasta cortes.
La experiencia en el procesamiento de láminas y la utilización de máquinas, posibilitó que aquel bisoño ingeniero se convirtiera en un ponderado especialista en montajes industriales de diversa índole. García Betancourt ha sido protagonista, junto a otros operarios, de la conformación de grandes y complejos molinos, secaderos y silos de arroz, plantas de semillas, fábricas de piensos y amplia variedad de utensilios para los campos. Es ejemplo de integridad y cultura en un sector decisivo para el país, puntualiza su colega Raúl Rubán.
Creaciones convenientes
Para el ingeniero metalúrgico bayamés Carlos García Betancourt, su hacer en la vida tiene como referente el intelecto, perseverancia y organicidad de su padre. Señala que ya octogenario sigue orientando el curso de la familia; todas las generaciones han bebido de su sabia, argumenta.
García Betancourt cuenta, con orgullo a flor de piel, que su hogar natural y el que creó con los años son la base indiscutible de su constancia y desarrollo personal y profesional; y no es sólo por los seres que los habitan, que son los que más ama. Influye en esa calificación el afán coleccionista y las habilidades conservadoras de objetos que conoció en casa, riguroso aprendizaje que lo llevó a preferir armar piezas, módulos y estructuras.
Así, y para consolidar su futuro, partió hacia el Instituto Metalúrgico de Ucrania, enclavado en la actual ciudad de Dnipró, centro de Ucrania.
Afanes cotidianos
En épocas de esplendor productivo, los célebres talleres agropecuarios granmenses se vinculaban a múltiples proyectos industriales, trascendentes para la producción agrícola y pecuaria, señala Carlos García. En sus establecimientos, rudos y vivaces trabajadores, acota, reparaban maquinarias y equipos, conformaban utensilios y productos y levantaban colosales fábricas.
Es una hermosa historia, llena de sudor, iniciativas y entusiasmo, que recuperaremos hoy, expresa el veterano metalúrgico.
Sabemos que las dificultades logísticas y financieras son elevadas, pero nos impondremos, ratifica.
Para entrevistarle, Carlos García Betancourt exigió que el escenario fuera el mismo donde se funde, golpea, dobla, enrosca o corta el metal. Es significativo el apego a su obra, que comenzó a consolidarse cuando veía a su progenitor en la numismática, el filatelismo y la artesanía.