Culiacán, México.-  Con una actuación soberana de sus lanzadores y elevado de sacrificio de oro de Jonathan Morales, los Criollos de Caguas conquistaron el título de la Serie del Caribe de Béisbol, en Culiacán, con triunfo 1-0 sobre los Águilas de Mexicali.

Diez entradas tuvieron que batallar los puertorriqueños para exorcizar sus demonios y subir al trono de la competición por primera vez desde el año 2000, cuando los Cangrejeros de Santurce alzaron el trofeo.

El ambiente era impresionante, de fiesta y expectación, pues miles de personas dentro y fuera del estadio de Culiacán aguardaban por la coronación del conjunto azteca y unos pocos otorgaban chances a la nave boricua.

Y el partido fue una joya, impecable desde todos los puntos de vista, un legítimo duelo de lanzadores entre el soberbio staff de los mexicanos y el renacido cuadro de Caguas, que llegó al borde del abismo en la clasificatoria.