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Por Miguel Alejandro García

Desde hace casi 100 años, los cubanos conocemos de Mamá Inés, una pintoresca mujer que se menciona en el estribillo de la popular zarzuela Niña Rita, compuesta en 1927 por Eliseo Grenet y Ernesto Lecuona.

La canción fue popularizada en todo el mundo con la magistral interpretación de Rita Montaner y también en la voz de Ignacio Villa, el recordado Bola de Nieve.

Mamá Inés, rumbera, fumadora y bebedora de café, se describe como una negra esclava, a quien no le faltaba nunca en la mano una taza de café recién colado, mientras que la otra un sostenía un tabaco cubano.

Y es que, precisamente, se trata de un personaje que refleja de manera pintoresca la época de la Cuba colonial y que une DOS elementos característicos de la identidad cubana, la raza negra y el consumo de café, unidos en el trabajo de los ingenios y cafetales de la Isla.

Múltiples teorías

Lo cierto es que el popular estribillo: Ay Mamá Inés, Ay Mamá Inés, todos los negros tomamos café, lo han escuchado todos los cubanos, jóvenes o viejos. Investigaciones alegan que Mamá Inés es un personaje novelesco.

Algunos la relacionan con Dolores Santa Cruz, quien aparece en la novela Cecilia Valdés, de Cirilo Villaverde. Otros creen que se inspiró en la Mamá Dolores de El Derecho de Nacer, escrita por Félix BE Cañé. Por otra parte, hay quienes apoyan la teoría de reconocer a Inés como partera.

Así, al referirse a ella como mamá, coincide con la costumbre cubana de esos tiempos de designar a las nodrizas. Se dice que Mamá Inés pudo haber sido una negrita conga, que llegó a la Isla en los tiempos de esclavitud africana.

De este modo, muchos cubanos la imaginan voluptuosa, de hermoso rostro, rumbera, muy alegre y simpática; pero hasta hoy, no hay seguridad de que fuera cierta persona.

Personaje célebre

La popularidad de esta negra sandunguera, real o ficticia, es tan grande que, por décadas, los niños cubanos han incorporado a su inocente juego de cachumbambé ese estribillo tan pegajoso que reza: Cachumbambé, cachumbambé, la vieja Inés, que fuma tabaco y toma café, ya parte de la tradición popular.

Pero, ¿qué habanero no recuerda en los carnavales a alguna negrita disfrazada de Mamá Inés, que bailaba con sabrosura al final del desfile de carrozas y comparsas?

Sin saber si realmente existió o no, Mamá Inés se convirtió en un personaje célebre, que inspiró una de las canciones cubanas más populares y con mayor número de versiones.

Por eso, no se sorprenda si de pronto escucha por ahí el estribillo que le ha dado la vuelta al mundo.