La Habana, Cuba. – Llega mayo, rey de la primavera, un mes florido y hermoso, que en Cuba se estrena con movilización popular.
Es el Día Internacional de los Trabajadores y a la celebración se unen obreros, campesinos, científicos, artistas, estudiantes, deportistas, combatientes.
Toda la amalgama que conforma nuestra sociedad. Y por todo el país se multiplican marchas y actos, convocados por un llamado ineludible: La Patria se defiende.
La salida del sol encontrará hoy a decenas de miles de cubanos en plazas y calles. Su presencia acusa y condena la política irracional del gobierno de Estados Unidos, que hace estragos en la economía cubana y la dinámica vital del pueblo, con acciones desmedidas de un bloqueo reforzado con el cerco que impide el suministro de combustibles.
Un ataque feroz que busca agudizar los problemas internos y aislar a Cuba, en una escalada de peligrosas amenazas y agresiones.
Levadura heroica
Un hondo sentimiento patriótico acompaña hoy a millones de cubanos en la celebración del Primero de Mayo. Indigna la insolencia del imperio estadounidense, empeñado en avasallar a la isla insurgente con una política de confrontación, métodos intimidatorios y una retórica obsoleta.
Este año el acto central es en la Tribuna Antimperialista José Martí, escenario de muchas batallas históricas. Los pueblos viven de la levadura heroica, sentenció el Apóstol, y el cubano siente lo que es esa catalizadora de fuerza y resistencia.
De ahí parte su entereza para sostener la Revolución forjada por Martí y Fidel, consciente de que la soberanía de la Patria es sagrada.
Ésa que confía en la sabiduría de sus hijos para enfrentar cada problema interno y hacer fracasar los planes anexionistas. Esa Patria que se levanta tras cada tropiezo y quiere crecer con los suyos.