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Durante el siglo XIX, el pensamiento filosófico, influido por los avances tecnológicos y el examen naciente de los asuntos sociales, impulsó el desarrollo de los estudios sobre la naturaleza.

En una veintena de ocasiones se han podido localizar referencias y criterios en textos martianos acerca del mundo natural y su importancia para el hombre.

Es interesante observar que tal presencia, más que en sus escritos de juventud, se halla en los de su madurez.

En una de sus Escenas norteamericanas, dedicada al intelectual Ralph Waldo Emerson, señaló: La naturaleza se postra ante el hombre y le da sus diferencias, para que perfeccione su juicio; sus maravillas, para que avive su voluntad; sus exigencias, para que eduque su espíritu en el trabajo, en las contrariedades y en la virtud que las vence. Indudablemente, Martí valoraba la importancia de la naturaleza para la especie humana.

Importancia de la naturaleza para el hombre

En el mismo escrito dedicado a Emerson, José Martí añade: La naturaleza da al hombre sus objetos, que se reflejan en su mente, la cual, gobierna su habla, en la que cada objeto va a transformarse en un sonido.

Como puede apreciarse, Martí alcanzó un criterio avanzado para su época que, de hecho, reconoce y valora positivamente la importancia de la naturaleza para el hombre al desarrollarle la comunicación mediate el habla.

En ese mismo escrito apunta: La naturaleza inspira, cura, consuela, fortalece y prepara para la vida al hombre. Y el hombre ni se halla completo, ni se eleva a sí mismo, ni ve lo invisible, sino en su íntima relación con la naturaleza.

Estos juicios también se recogen en otros apuntes: En la Naturaleza no hay que confundir el espíritu físico, el ánimo corporal, la fuerza impulsadora con el espíritu afectivo, simiente y pensante.

Martí compara al hombre con la naturaleza

En un texto de 1884, Martí señala las diferencias entre el hombre y la naturaleza, y resalta la superioridad de esta en lo que podríamos llamar la moral humana: La Naturaleza no tiene celos como los hombres. No tiene odios, ni miedo como los hombres. No cierra el paso a nadie, porque no teme de nadie.

Los hombres siempre necesitarán de los productos de la naturaleza. Y como en cada región solo se dan determinados productos, siempre se mantendrá su cambio activo, que asegura a todos los pueblos la comodidad y la riqueza.

Estos razonamientos nos entregan su peculiar criterio acerca del mundo natural y de su importancia para los seres humanos.

Martí evidencia una conciencia de la superioridad de lo natural en el orden moral, y de servicio, sin establecer distinciones. Señala, además, el respeto que el hombre debe darle.