La Habana, la Ciudad de las Columnas, para Alejo Carpentier; la Ciudad de las Sábanas Blancas, para Gerardo Alfonso; la Capital de Todos los Cubanos, para el habla oficial; y Ciudad Maravillosa, según una encuesta popular realizada por la Unesco, es la urbe en la que viven casi dos millones de personas en 726 kilómetros cuadrados. Sobre esta ciudad trata el libro que traigo hoy a la columna, “La Habana. Ciudad Antigua” de Eusebio Leal Spengler, Historiador de la Ciudad, publicada por la Editorial Letras Cubanas en 1988.
“Fue el 15 de junio de 1767 cuando Cósimo Piovasco de Rondó, mi hermano, se sentó por última vez entre nosotros. Lo recuerdo como si fuera hoy. Estábamos en el comedor de nuestra villa de Ombrosa, las ventanas enmarcaban las espesas ramas de la gran encima del parque.
Yo, Sinuhé, hijo de Senmut y de su esposa Kipa, he escrito este libro. No para cantar las alabanzas de los dioses del país de Kemi, porque estoy cansado de los dioses. No para alabar a los faraones, porque estoy cansado de sus actos.
Bajo el título Jugando con Lili, la robot curiosa, las doctoras en ciencias Yailé Caballero Mota, de la Universidad de Camagüey, y Miriela Escobedo Nicot, de la Universidad de Oriente, acaban de publicar una obra que apuesta por el acercamiento desde edades tempranas a las tecnologías.
El periodista y escritor cubano Manuel Juan Somoza presentó vía Internet su nueva novela, «Conmoción en la Catedral», cuya publicación en formato digital estuvo a cargo de Ruth Editorial.
Los seguidores habituales de esta columna se habrán percatado de mi gusto por las novelas históricas, es realmente un género literario que sigo con devoción. Hoy comentaré la obra, “Un día de cólera”, del escritor español Arturo Pérez-Reverte, publicada en el año 2007 por la editorial Alfaguara, y que describe los acontecimientos del dos de mayo de 1808 y los fusilamientos de esa misma noche.
“Si algo lo irritaba sobremanera, si algo lo predisponía a la violencia y el homicidio, era que se intentara hacerle creer cosas. ¡Ah! Su entorno se teñía entonces de rojo, rojo fuego, rojo hierro, llamaradas vibrantes y Moisés en el centro, enloquecido con cuernos y cola, una sierpe, un basilisco, un dragón, el diablo en el infierno.
Hace pocos días llamó mi atención la portada de un pequeño libro por su diseño; Carta del fin del mundo del escritor español José Manuel Fajardo. Ese detalle bastó para que comenzará su lectura, y es la propuesta que traigo esta semana a la columna.
Hace pocos días la televisión cubana programó la película Perfume, basada en la novela histórica homónima del escritor alemán Patrick Süskind. Ese hecho dio pie a que la reseña de esta semana la dedicara a esa novela. Esa obra conmovió al mundo editorial al ser publicada a mediados de la década de los 80.
Miguel Díaz-Canel, Primer Secretario del Partido y Presidente de la República de Cuba, y otras altas autoridades del país, firmaron el Libro de Condolencias abierto en homenaje a los héroes y mártires de Cuba y Venezuela que ofrendaron sus vidas en defensa de la soberanía de la hermana nación bolivariana.
En estos días de asueto, decidí leer un libro que esperaba por mí hacía un tiempo, Imperio, del investigador y escritor italiano Valerio Massimo Manfredi. El volumen es una colección de cuentos, publicada en el año 2022. La preferencia que tengo por este tipo de literatura se debe a que cuando uno va leyendo disfruta de diversas temáticas, escenarios y personajes dentro de un mismo libro. Sin más, ahí vamos.
Allí estábamos yo, Alex, y mis tres drugo, Pete, Georgie y lerdo, porque Lerdo es realmente lerdo, sentados en el bar lácteo Korova, aclarando los rasudoque para saber qué podríamos hacer ea noche, en un ivierno flip, oscuro, helado y cabrón, aunque seco. Así comienza la obra literaria que escogí para la columna de esta sean, se trata de La naranja mecánica, del escritor británico Anthony Burgees.
En un mundo donde la ciberseguridad ocupa una parte del tiempo de tecnólogos, militares y políticos. Obras literarias que aborden esta área, ayudan a que a población gane conciencia sobre algo de lo que depende la vida de la sociedad contemporánea.
En una sociedad donde la fascinación por la inteligencia artificial y los misterios del cerebro se acrecientan por día, la obra Los dragones del Edén: Especulaciones sobre la evolución de la inteligencia humana, del astrofísico y divulgador científico Carl Sagan, escrita en 1977, es una lectura necesaria. La obra no solo es un hito en la divulgación científica, sino también una exploración poética y rigurosa de cómo la mente humana emergió de millones de años de evolución. A este texto dedicaré la columna de hoy.
El jueves 13 de noviembre, el teatro del Instituto Superior de Relaciones Internacionales, Raúl Roa García, Isri, sirvió de sede al acto por el 40 aniversario de la presentación de la primera edición del libro Fidel y la religión.
Hace unos días en una reunión de amigos hablando de literatura, se mencionó un libro que se ha convertido en un clásico del campo del misterio, y me dio el pie para la columna de esta semana, la obra en cuestión fue “El Asesinato de Roger Ackroyd”, de la novelista británica Agatha Christie.
En 1980, el semiólogo italiano Umberto Eco sorprendió al mundo literario con El nombre de la rosa, una novela que desafía géneros y expectativas. Ambientada en una abadía benedictina durante el año 1327, la obra combina el suspenso de una novela policial con la erudición de un tratado filosófico, todo envuelto en una atmósfera medieval tan densa como fascinante. A ese libro excepcional dedicaré la columna de hoy.
“Lo primero que hicieron fue mostrar las tetas. Se sentaron las tres en el borde de la cama, frente a la cámara, se sacaron las remeras y, una a una, fueron quitándose los corpiños. Robin casi no tenía qué mostrar, pero lo hizo igual, más atenta a las miradas de Katia y de Amy que al propio juego. Si querés sobrevivir en South Bend, le habían dicho ellas una vez, mejor hacerse amiga de las fuertes”. Así comienza la novela Kentukis, de la escritora argentina Samantha Schweblin, la opción que escogí para la columna esta semana.
Hoy traigo a la columna, una novela histórica escrita durante diez años por el estadounidense Mario Puzo. Se trata de «Los Borgia», la obra narra la vida y las intrigas de la familia Borgia durante el Renacimiento.
Estamos en el periodo vacacional en el hemisferio norte y una buena opción en estos días es la lectura. Hoy traigo a la columna una obra monumental de uno de los más grandes escritores que ha dado Cuba.