La Habana, Cuba. – El internacionalismo no escapó en el pensamiento revolucionario del Líder Histórico de la Revolución cubana, Fidel Castro Ruz.

Su visión política, humanística y ética, ha sido fuente infinita de alineación para los procesos de colaboración cubana en materia de educación y salud, en el mundo entero.

Muestra de lo anterior es el método de enseñanza “Yo, sí puedo”, creado en Cuba, que alfabetizó a millones de personas en más de 30 países, así como el Contingente Internacional de Médicos Especializados en Situaciones de Desastres y Graves Epidemias “Henry Reeve”, erigido por nuestro Comandante en Jefe en septiembre de 2005 que ha asistido a más de 40 países.

Ayudar al que lo necesita no sólo es parte del deber, sino de la felicidad, expresó nuestro Héroe Nacional, José Martí, máxima que Fidel forjó en su carácter altruista e internacionalista.

Un líder que traspasó fronteras

El Líder de la Revolución cubana, Fidel Castro Ruz, percibió al internacionalismo como: valor humano, muy relacionado a la responsabilidad y a la disposición para brindar sus servicios sin importar las condiciones.

Con nobleza y justeza extendió una mano generosa a los pueblos necesitados  ubicando la solidaridad y la integración en el centro de la política exterior de Cuba.

Todas las personas de bien han logrado entender la importancia histórica de Fidel para Cuba, América Latina y el Tercer Mundo. Sin duda alguna, su dignidad, resistencia, lealtad a los principios y su prestigio ha superado la frontera de la nación caribeña para brillar alrededor del mundo.

Es un símbolo de orgullo y decoro no solo para la Mayor de las Antillas, sino, también, para la Patria Grande y todas aquellas naciones que luchan por su soberanía.