Se cumple este 13 de abril el aniversario 97 del fallecimiento en La Habana del patriota independentista Fernando Figueredo Socarrás, quien, como escritor, colaboró en el periódico Patria que fundara Martí y fue autor de libros de historia de Cuba de gran valor, como La revolución de Yara y La toma de Bayamo.
Nacido en Camagüey, en 1846, perteneció a una prestigiosa familia bayamesa y, cuando en carta de su padre conoció la efervescencia política reinante en su país, abandonó sus estudios de ingeniería en los Estados Unidos y se trasladó a Cuba, para sumarse a las filas insurgentes.
El 18 de octubre de 1868, cuando Céspedes llega a Bayamo, Figueredo se presentó ante él y le pidió ingresar en las filas mambisas.
Al percibir la preparación del joven, el Padre de la Patria lo nombró su secretario particular.
Firme patriota
Cinco años estuvo Fernando Figueredo al lado de Céspedes. En ese lustro fue ingeniero militar, jefe de Estado Mayor de una división y de un cuerpo de ejército, secretario del Exterior, representante a la Cámara por Oriente y secretario del Gobierno Provisional.
Estuvo con Maceo junto a quienes repudiaron el Pacto del Zanjón, le cupo el honor de redactar el documento base de la Protesta de Baraguá y fue coronel mambí.
Al finalizar la guerra fue al exilio en Santo Domingo, donde contactó con el Titán de Bronce. Luego se trasladó a Bahamas y Cayo Hueso, destacándose entre los emigrados.
Fue maestro de pobres y alcalde de West Tampa, y José Martí lo llamó para trabajar en las labores del Partido Revolucionario Cubano. Al concluir la contienda bélica retornó a Cuba y ocupó diversos cargos.
Fernando Figueredo fue el primer presidente de la Academia de la Historia de Cuba.