La Habana, Cuba. – La Cuarta Revolución Industrial, conocida como Industria 4.0, cambia la forma en que las actividades productivas operan. Sobre ese término, que cada vez se utiliza más, vale la pena abundar.

Pedes in terra ad sidera visus” (Los pies en la tierra, la mirada en el cielo). Proverbio latino.

Primeramente, aclararé algunos conceptos, ¿Qué se entiende por Revolución Industrial?  Fue el proceso de transformación económica, social y tecnológica. Durante ese período de tiempo se vivió el mayor conjunto de transformaciones económicas, tecnológicas y sociales de la historia de la humanidad desde el Neolítico. se dio el paso de una economía rural basada en la agricultura a una de carácter urbano, industrializada y mecanizada.

Esta primera revolución industrial se basó en la mecanización, la energía hidráulica y la energía eléctrica, se ubica entre la segunda mitad del siglo XVIII, en el Reino Unido, y los años 1820 o 1840 en Europa Occidental y Norteamérica; la segunda tuvo como ejes, las producciones en serie, las líneas de montaje y la electricidad y se dio entre los años 1850 y 1914; la tercera se apoyó en la informática y la automatización y comienza a mediados del siglo XX; la cuarta revolución industrial se inicia en el año 2010 y se basa en los sistemas ciberfísicos. De más está decir que estos márgenes de tiempo, son una pauta académica para tratar de definir estos procesos, pues muchos de ellos se dan en paralelo entre y dentro de los países.

En el año 2013 la consultora Mckinsey & Co adelantaba que la transformación digital de empresas y fabricantes estaba teniendo un impacto mayor ahí donde el gran público no estaba mirando: en la organización y producción de las fábricas y en la gestión de la relación con el cliente.

En años anteriores la atención se centró en las ventas en línea, las redes sociales, las aplicaciones para móviles y la mercadotecnia digital, todo ello desarrollado por los nuevos gigantes digitales Amazon, Google, Facebook, Apple, Microsoft y otros. Ahora se asiste a la digitalización de las “industrias de los átomos”. De ahí que se hable de una Cuarta Revolución Industrial: la fábrica inteligente. El concepto de Industria 4.0 consiste en la introducción de las tecnologías digitales en las fábricas. Si durante un tiempo se habló del impacto del Internet de cosas (IoT) en industrias como la energética o las de infraestructuras, bajo el concepto de Ciudades Inteligentes. Ahora toca hablar de “Industria Inteligente” o Industria 4.0. Dicho de forma sencilla: la Industria 4.0 consiste en la digitalización de los procesos productivos en las fábricas mediante sensores y sistemas de información para transformar los procesos productivos y hacerlos más eficientes; por lo tanto, la Industria 4.0 supone un cambio de mentalidad importante para los directivos y los especialistas. La etapa en que las empresas puramente industriales estaban al margen de todo lo que suponía digitalización y los sistemas de información se acabó para siempre.

Lo que ofrece la Industria 4.0 a través de la digitalización y el uso de plataformas conectadas es: una capacidad de adaptación constante a la demanda; servir al cliente de una forma más personalizada; aportar un servicio post venta uno a uno con el cliente; diseñar, producir y vender productos en menos tiempo; añadir servicios a los productos físicos; crear series de producción más cortas y rentables y aprovechar la información para su análisis donde se debe ser capaz de analizarla y explotarla en tiempo real.

Ese es el factor diferencial de esta transformación digital aplicada a los fabricantes. La nueva Industria tiene varios ejes en torno a los que se articula y que los fabricantes tendrán que trabajar para integrar en sus plantas de producción: Análisis de grandes volúmenes de datos; Computación en la Nube; Ciberseguridad; Robótica; Internet de las cosas; Simulación y prototipado; Realidad aumentada; Cultura e Integración de procesos.

Aun así, el reto no estará en conseguir integrar todo eso y que los equipos “hablen entre sí” para que todo funcione como un reloj suizo. El verdadero reto estará una vez más en las personas, en como liderar el proceso de transformación digital dentro de la organización y en el cambio que supondrá adaptarse y trabajar en los nuevos entornos conectados de la industria 4.0. Si los empresarios no comprenden los cambios y oportunidades que trae consigo la Industria 4.0 corren el riesgo de perder cuota de mercado. Y eso en esta época es casi una sentencia de muerte. Para los líderes tradicionales, acostumbrados a los datos y las comunicaciones lineales, el cambio que supone esa nueva revolución industrial transformará la forma en que llevan a cabo sus actividades. La integración digital de la información desde diferentes fuentes y localizaciones debe permitir llevar a cabo las actividades en un ciclo continuo.

Ese flujo tiene lugar a través de una serie de pasos iterativos conocido como PDP –physical-to-digital-to-physical: Del mundo físico al digital. Se captura la información del mundo físico y se crea un registro digital de la misma; De digital a digital. La información se comparte y se interpreta utilizando analítica avanzada, análisis de escenarios e inteligencia artificial para descubrir información relevante y Del mundo digital al físico. Se aplican algoritmos para traducir las decisiones del mundo digital a datos efectivos, estimulando acciones y cambios en el mundo físico.

Es importante entender el potencial de la Cuarta Revolución Industrial porque no solo afectará a los procesos de fabricación. Su alcance es mucho más amplio, afectando a todas las industrias y sectores e incluso a la sociedad. La Industria 4.0 puede mejorar los negocios y el crecimiento de los ingresos, transformado los productos, la cadena de suministro y las expectativas de los clientes. Esta Revolución cambia la forma en que se hacen las cosas, pero también podría afectar cómo los ciudadanos interactúan con ellas y las experiencias que esperan tener mientras interactúan con las empresas. Más allá de eso, podría generar cambios en la fuerza laboral, lo que requeriría nuevas capacidades y roles.

Además, las tecnologías relacionadas con la Industria 4.0 también pueden conducir a productos y servicios completamente nuevos. El uso de sensores y dispositivos portátiles, el análisis y la robótica, entre otros, permitirían mejoras en los productos de diversas maneras, desde la creación de prototipos y pruebas hasta la incorporación de conectividad a productos previamente desconectados. Esos cambios en los productos se traducen, a su vez, en cambios en la cadena de suministro y, consecuentemente, en las personas.

Los impactos de la Industria 4.0 pueden sentirse en múltiples niveles: en grandes ecosistemas, a nivel organizacional y a nivel individual (en empleados y clientes): Ecosistemas: Además del cambio en el que las empresas operan y en la producción de bienes, la Industria 4.0 afecta a todos los agentes del ecosistema (los proveedores, los clientes, las consideraciones regulatorias, los inversores y otros). Esas tecnologías permiten interacciones entre cada punto de una red; Organizaciones: La capacidad de ajustarse y aprender de los datos en tiempo real puede hacer que las organizaciones sean más receptivas, proactivas y predictivas. Asimismo, permite a la organización reducir sus riesgos en materia de productividad e Individuos: La Industria 4.0 puede significar diferentes cosas para cada uno. Por ejemplo, para los empleados puede significar un cambio en el trabajo que van a realizar, mientras que para los clientes significaría una mayor personalización en los productos y servicios que satisfagan mejor sus necesidades.

En Cuba ya existen entidades que trabajan en esta línea y muestran resultados halagüeños, entre ellas se encuentran: la empresa Tecnomática que labora fundamentalmente en los campos del petróleo y la electricidad, la empresa Cedai, (dedicada a la automatización industrial) y la Universidad Tecnológica de La Habana, Cujae, que ha logrado poner en manos de varias entidades soluciones propias en esta área. Este último ejemplo muestra la importancia estratégica que tiene crear vínculos muy estrechos entre las empresas, las universidades y los centros de investigación, algo que el presidente de los Consejos de Estado y Ministros, Díaz-Canel, enfatiza una y otra vez en sus intervenciones públicas. Las industrias como la azucarera, metal-mecánica, alimentaria, de materiales de la construcción, ente otras, son un vastísimo campo que necesita de estas tecnologías para poder ser competitivas en el mundo de hoy.

Para el año 2018, se esperaba por parte de la consultora Gartner una fuerte evolución en esas tendencias tecnológicas que marcan pauta en el sector industrial: Se esperaba la consolidación de tecnologías como: internet industrial de las cosas, robótica colaborativa, Inteligencia Artificial, Realidad Virtual, Impresión 3D y otras. Aquí menciono las principales tendencias tecnológicas que marcarían el rumbo de la Industria 4.0 en el 2018.

  • La Inteligencia artificial: juega un papel importante en la creación de sistemas que aprendan y se adapten de manera autónoma a las producciones. Su adaptación en la industria puede contribuir en la mejora de la toma de decisiones y automatizar procesos productivos con el fin de agregar valor a la organización.
  • Internet Industrial de las Cosas: La hiperconectividad es un concepto de obligada adaptación que se consolida. Se promueve la conexión entre los objetos electrónicos que componen una fábrica con el objetivo de obtener información sobre el proceso de fabricación para optimizar la productividad; un concepto muy ligado a la hiperconectividad es la ciberseguridad, las empresas deben proteger toda la información obtenida del proceso productivo, ya que los datos se convierten en el más importante activo de la empresa.
  • Computación en la “Nube”: Cada vez se genera más información a ser procesada y almacenada por las organizaciones. La información digitalizada se almacena en la “Nube”, de forma que todos los participantes puedan acceder a ella en el momento que sea preciso.
  • Chatbots: Se esperaba una fuerte adaptación de ese tipo de agentes (aplicaciones que cumplen determinadas tareas) en la Industria 4.0. Se conversa directamente con el cliente gracias al perfeccionamiento de tecnologías como la Inteligencia Artificial, el Aprendizaje Automático y el Procesamiento del Lenguaje Natural. La introducción de esos servicios permite ahorrar recursos y ofrecer una mejor experiencia conversacional con los clientes. Con el tiempo hablar con un robot parecerá normal y cada usuario obtendrá un servicio personalizado e integral.
  • Blockchain: Plenamente integrado en el modelo de negocio. Se espera que Blockchain alcance un alto nivel de desarrollo y contribuya a los procesos de la transformación digital. Esa tecnología puede ofrecer una salida para aquellos procesos centralizados de transacción y mantenimientos de registros, favoreciendo y agilizando los movimientos entre empresas que puedan interactuar libremente sin la participación de un intermediario.

Esas innovaciones técnicas aplicadas a la industria permitirán una mayor eficiencia energética y, por tanto, un desarrollo sostenible y respetuoso con el medio ambiente de las actividades empresariales.

En este punto cierro el tema, y ya saben, no se olviden de saludarme si me ven en algún lugar.