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José Martí, un gran exponente de la poesía cubana y universal, dijo del lírico norteamericano Walt Whitman que había que estudiarlo, porque si no es el poeta de mejor gusto, es el más intrépido, abarcador y desembarazado de su tiempo.

La unidad de los seres humanos era muy importante para el autor del poemario Hojas de hierba, quien, nacido el 19 de mayo de 1819, empleó en el libro un tipo de versificación no utilizada hasta entonces.

Martí resaltó el carácter extraordinario de la poesía, filosofía y adoración del poeta por el cuerpo humano, su método poético y su felicidad.

De Walt Whitman opinó: Él se crea su gramática y su lógica (…) Lee en el ojo del buey y en la savia de la hoja. ‘¡Ése que limpia suciedades de vuestra casa, ése es mi hermano!.

La poesía fortifica el alma

¿Quién es el ignorante que mantiene que la poesía no es indispensable a los pueblos. Hay gentes de tan corta vista mental, que creen que toda la fruta se acaba en la cáscara? Así escribió José Martí en un artículo sobre Walt Whitman.

Opinó que la poesía, que congrega o disgrega, que fortifica o angustia, que apuntala o derriba las almas, que da o quita a los hombres la fe y el aliento, es más necesaria a los pueblos que la industria misma, pues ésta les proporciona el modo de subsistir, mientras que aquella les da el deseo y la fuerza de la vida.

En el texto que dedicó al autor del poema Hojas de hierba, José Martí cuestionó: ¿Adónde irá un pueblo de hombres que hayan perdido el hábito de pensar con fe en la significación y alcance de sus actos?

Y expresó sobre el gran lírico estadounidense: Él es de todas las castas, credos y profesiones, y en todas encuentra justicia y poesía.