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La Habana, Cuba. – La red de estaciones del Servicio Sismológico Nacional Cubano enfoca este martes su atención en las posibles réplicas de un movimiento telúrico de 6.2 grados en la escala de Richter ocurrido ayer.

El movimiento tuvo su origen en aguas internacionales, en específico en el Golfo de México, considerada una zona asísmica, y no tuvo relación alguna con una falla tectónica, por lo que es considerado una curiosidad.

Enrique Arango, jefe del Servicio Sismológico explicó a la Televisión Cubana que es normal que tras un terremoto de esta magnitud ocurran réplicas, pero el sismo tuvo su origen muy distante de las redes sismológicas nuestras.

Dicho fenómeno, el sexto de su tipo este año, fue ubicado a 100 kilómetros al noroeste de Mantua, provincia de Pinar del Río, y sin ocasionar daños humanos y materiales, el temblor pudo percibirse La Habana, Artemisa, Mayabeque, Matanzas y la Isla de la Juventud.