La Habana, Cuba.- El Centro de Neurociencias de Cuba alertó sobre los riesgos de quemar basura, pues contamina el ambiente y representa un peligro para la salud del cerebro y del sistema nervioso.
Al incinerar desechos como plásticos, baterías o equipos electrónicos se liberan metales pesados y dioxinas que atraviesan el mecanismo natural de protección del cerebro y actúan como venenos que afectan la memoria, el desarrollo cognitivo de los niños y puede contribuir al surgimiento de enfermedades neurodegenerativas.
Además advierte que los efectos no se limitan al sistema nervioso sino que dañan gravemente los pulmones y el corazón, mientras los residuos químicos se depositan en el suelo y el agua, extendiendo la contaminación.
La institución reconoce las dificultades que enfrenta la población ante la crisis de recolección de desechos, pero subraya que la solución no puede ser a costa de la salud colectiva.