La Habana, Cuba. En 2021, Cuba vivió una compleja situación epidemiológica ocasionada por la Covid-19. Fue un año tenso y duro para el Sistema Nacional de Salud Pública.

La variante delta, altamente contagiosa y letal, fue responsable de la mayoría de los contagios y fallecimientos ocurridos en el país donde se batalló intensamente por la vida de todos.

En los últimos complejos 12 meses, donde vivimos cifras récord de contagios, fueron diagnosticados más de 954 mil pacientes positivos al Sars-Cov-Dos.

Los trabajadores de la salud y los estudiantes de Ciencias Médicas no escatimaron esfuerzos ni tiempo para salvar vidas.

El personal sanitario vivió jornadas de tristeza y dolor pero sin detenerse, trabajó muy duro, con dedicación y humanismo, en cada hospital, laboratorio, centro de aislamiento, vacunatorio, en zona roja para contener a la enfermedad.

Actuar con responsabilidad

El pasado año más de 6 mil 900 embarazadas y puérperas fueron diagnosticadas con la Covid-19 y 93 de ellas murieron a causa de complicaciones asociadas.

En edades pediátricas, más de 170 mil pacientes enfermaron y 18 fallecieron como consecuencia de la enfermedad. En un año complejo por la epidemia, el país registró una cifra de mortalidad infantil de 7,6 por cada mil nacidos vivos.

En medio de tantas complejidades, como afirmó el Ministro de Salud Pública, José Ángel Portal, el 2021 fue “también para el crecimiento y el optimismo”.

Cuba logró inmunizar a su población antes de finalizar el año con vacunas propias, las primeras de América Latina y el Caribe, y se avanza en la dosis de refuerzo. Ante el nuevo desafío, ómicron, es necesario cumplir con responsabilidad las medidas para evitar contagios.

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