La Habana, Cuba. – Arma de colonización ideológica devienen las redes sociales de Internet y así se confirma en el actual conflicto entre Ucrania y Rusia, con maniobras para tergiversar la verdad a favor de los intereses hegemónicos.

Al respecto reflexionó este jueves el espacio televisivo Con Filo, donde se denunció cómo ese supuesto paraíso digital de libertades se dedica a legitimar la voz de quienes pagan, y desacreditan al resto.

Por ejemplo, las redes de Internet han restringido el acceso a medios de comunicación prorrusos como Rusia Today (RT) y Sputnik, mientras la empresa estadounidense Apple suspendió la venta de dispositivos y limitó el uso de sus canales de pago en Rusia.

A ello se suma la censura a periodistas rusos y sus colaboradores como parte del intento de las grandes empresas tecnológicas para silenciar un discurso y hacer que prevalezca otro con la visión de la OTAN y los Estados Unidos.

Alternativas propias frente a la hegemonización

Censura y doble rasero priman en un mundo dominado por gigantes tecnológicos que responden a intereses politizados muy bien pagados, denunció este jueves el programa televisivo Con Filo.

Ante esa realidad, en la que nuestra historia siempre queda mal contada o a medias, la opción es desarrollar soberanía tecnológica y crear alianzas a favor de una esfera mediática propia.

Es que asistimos, en el orden comunicacional, a una guerra de mayor intensidad que el propio conflicto entre Rusia y Ucrania al estar en manos de los grandes de la tecnología, dijo para Con Filo -desde Uruguay- el experto en tecnologías de la Comunicación y la Información, Ernesto Amestoy.

En el caso de Cuba, el bloqueo impuesto por Estados Unidos  limita el acceso a más opciones del ámbito digital, por lo que se impone seguir buscando más alternativas para hacer frente a la hegemonía.