La Habana, Cuba. – Poco a poco la economía nacional ha ido reactivándose para hacer una finta al un-dos de la pandemia y el recrudecimiento del bloqueo, dos golpes demoledores que nos costaron el 13 por ciento del Producto Interno Bruto (PIB).

En el proceso de reanimación, la fecha del 15 de noviembre tiene una evidente importancia por la reapertura de las fronteras que puede significar el regreso gradual de los turistas.

No hay que explicar mucho lo que significa ese sector para Cuba, aunque habrá que ver de qué manera reaccionan nuestros mercados externos.

Como quiera que sea, aunque resulte imposible alcanzar los 2 millones de vacacionistas que en diciembre ultimo se planificaron, la industria del ocio comenzará a hacer su aporte a las menguadas arcas nacionales, en las que dejaron de entrar unos tres mil millones en estos meses pandémicos.

Ambiciosa meta

Se está trabajando duro para llegar en diciembre a la meta de crecimiento de dos por ciento del Producto Interno Bruto, pero el primer ministro y titular de Economía y Planificación, Alejandro Gil, advirtió que se necesita un esfuerzo colosal.

Realmente queda poco tiempo y reactivar la economía no es lo mismo que activar un interruptor y encender la luz. Los procesos económicos requieren de un tiempo de maduración para volver a engrasarse y funcionar del modo habitual.

Por otro lado, el entorno mundial tampoco es muy halagüeño con los disparados precios de importaciones y fletes, y a veces hasta la falta de contenedores para traer lo que se necesita.

El crecimiento planificado para fin de este año es ambicioso pero hay que esforzarse mucho, porque la reactivación de la economía está entre la realidad y la necesidad.