Carlos del Porto Blanco
La diversidad biológica o biodiversidad se define como la variabilidad de organismos vivos de cualquier origen, incluidos los ecosistemas terrestres, marinos y dulceacuícolas y los complejos ecológicos de los que forman parte: comprende la diversidad dentro de cada especie, entre las especies y de los ecosistemas. Es un concepto complejo sobre el cual inciden muchos sectores, y en el que confluyen múltiples responsabilidades estatales y civiles, con alcance desde local hasta lo nacional y regional, y de alto impacto económico y social.
La grandeza de una nación y su progreso moral puede ser juzgada por la forma en que trata a los animales. Mahatma Gandhi.
El Programa Nacional sobre la Diversidad Biológica en Cuba, se proyecta como una visión al 2050 y metas al 2030, constituirá la plataforma principal para la implementación de los objetivos estratégicos definidos en la política ambiental nacional para enfrentar la pérdida de la diversidad biológica.
El momento que vive la humanidad, signado por una desigualdad creciente, un consumo desaforado y niveles de contaminación progresivos, afecta sobre todo a los más pobres y vulnerables; no descubro nada nuevo. Súmese a eso conflictos bélicos y niveles de inseguridad elevados. Los Objetivos de Desarrollo Sostenible están en retroceso, los fondos que debían dedicarse a ellos son dedicados a la creación de misiles y drones más precisos. Abordar la triple crisis ambiental ocasionada por el cambio climático, la pérdida de biodiversidad biológica y la contaminación podría parecer una prioridad menor ante la inmediatez que representan el hambre, la discriminación, las enfermedades y los conflictos.
El Planeta está sometido a una presión cada vez más intensa y las causas de esta realidad ambiental son que la relación de la humanidad con el mundo natural se ha roto. Sin embargo, ésta no puede darse el lujo de aceptar de manera inmutable esta realidad. El bienestar económico y social colectivo depende de la naturaleza y sus servicios.
La función crítica de la diversidad biológica en el apoyo al desarrollo sostenible fue enérgicamente resaltada en la Evaluación Mundial de la Diversidad Biológica y los Servicios de los Ecosistemas preparada en el marco de la Plataforma Intergubernamental Científico-Normativa sobre Diversidad Biológica y Servicios de los Ecosistemas (IPBES).
Los mensajes principales de la Evaluación Mundial de la Diversidad Biológica y los Servicios de los Ecosistemas son los siguientes:
- La naturaleza y sus contribuciones fundamentales a las personas que en conjunto incorporan la diversidad biológica y los servicios y funciones de los ecosistemas, se deterioran en todo el mundo.
- Durante los últimos 50 años, los impulsores directos e indirectos de cambio se han acelerado.
- Las trayectorias actuales no permiten alcanzar los objetivos para conservar y utilizar de manera sostenible la naturaleza, ni lograr la sostenibilidad, y los objetivos para el 2030; en adelante sólo serán factibles mediante cambios transformadores en las esferas económica, social, política y tecnológica.
- Es posible conservar, restaurar y usar la naturaleza de manera sostenible a la vez que se alcanzan otras metas sociales mundiales, si se emprenden con urgencia iniciativas coordinadas que promuevan un cambio transformador.
Cuando se analiza la Perspectiva Mundial sobre la Diversidad Biológica 5 (2020), se percibe que no se logró plenamente el cumplimiento de ninguna de las 20 metas de Aichi, las metas globales de la biodiversidad para ser alcanzadas al 2020. Sin embargo, los datos disponibles sugieren que aún no es demasiado tarde para desacelerar, detener y eventualmente revertir las tendencias de la disminución de la diversidad biológica. Asimismo, las medidas requeridas para lograr ese cambio (o para provocar un punto de inflexión en la disminución de la diversidad biológica) son plenamente compatibles con los objetivos y las metas establecidas en la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible y el Acuerdo de París sobre el Cambio Climático de hecho, son componentes esenciales para su consecución.
En el marco del Convenio sobre la Diversidad Biológica, en diciembre de 2022 fue adoptado el Marco Mundial de Biodiversidad de Kunming-Montreal, que sustituye al Plan Estratégico sobre la Diversidad Biológica 2011-2020 con sus metas de Aichi. El propósito de este nuevo Marco es fijar nuevas metas mundiales para detener el ritmo de pérdida de la biodiversidad y encauzar su recuperación. El Marco tiene tanta importancia para la biodiversidad como lo tiene el Acuerdo de París para el cambio climático.
El Marco Mundial de Biodiversidad de Kunming-Montreal tiene una Visión al 2050 y una Misión al 2030. Cuenta con cuatro objetivos que responden a la conservación de la diversidad biológica, su uso sostenible, la participación justa y equitativa en los beneficios que se deriven de la utilización de los recursos genéticos y la mejora de los medios de implementación. El mismo define 23 metas globales enfocadas en las amenazas a la biodiversidad, la satisfacción de las necesidades de las personas y la búsqueda de soluciones para la implementación.
La implementación satisfactoria del Marco Mundial de Biodiversidad de Kunming-Montreal exige responsabilidad y transparencia, aspectos que se deben promover mediante mecanismos eficaces de planificación, seguimiento, presentación de informes y revisión. Eso incluye, entre otros, la revisión y actualización de las estrategias y planes de acción nacionales en materia de biodiversidad en consonancia con el Marco, definiendo metas en función de las circunstancias, prioridades y capacidades nacionales.
Nacionalmente, para afrontar la pérdida de la diversidad biológica como problema ambiental principal en Cuba, existe una plataforma estratégica (Programa Nacional sobre la Diversidad Biológica, PNDB) desde el año 1998. Ese Programa ha contado con cuatro ciclos de implementación (1998-2005, 2006-2010, 2011-2015, 2016 al 2020, extendido al 2023). El PNDB define acciones y metas a alcanzar en un período de tiempo, bajo el principio de la concertación y coordinación interinstitucional.
El PNDB se define como el documento estratégico integrador de las medidas para la conservación, protección y uso sostenible de la diversidad biológica (Ley 150 de 14 de mayo de 2022, del Sistema de los Recursos Nacionales y el Medio Ambiente). En ese sentido, define los objetivos, metas y líneas de acción priorizadas para alcanzar la visión al 2050.
En Cuba, los factores que inciden directamente en la pérdida de la diversidad biológica están asociados a la fragmentación de hábitats: los efectos de la contaminación; los incendios rurales y forestales; los impactos del cambio climático; las prácticas no sostenibles; la sobrepesca, caza y tala furtiva; el comercio ilegal de especies de la flora y la fauna silvestre, así como la introducción de especies exóticas invasoras.
Entre las causas indirectas o factores indirectos, de pérdida de diversidad biológica en el país, podrían citarse la poca percepción de la importancia de esta como recurso; la carencia de una armonización adecuada de los objetivos de conservación y uso sostenible de la biodiversidad en las políticas y estrategias de desarrollo del país; la insuficiente valoración económica de los servicios ecosistémicos y consideración de éstos en los esquemas contables, así como la insuficiente implementación de soluciones financieras para atender dicha problemática.
Visión al 2050
“La biodiversidad se valora, conserva, restaura y usa de la forma sostenible, manteniendo los servicios de los ecosistemas, sosteniendo un medio ambiente sano y equilibrado y brindando beneficios esenciales para todas las personas”.
La Misión para el periodo hasta el 2030, y hacia la Visión para 2050, consiste en: “Adoptar e implementar medidas para disminuir la pérdida de la diversidad biológica cubana, como aporte significativo a la seguridad nacional y al desarrollo próspero y sostenible de la economía y la sociedad.”
Los principios directores son:
Además de los enunciados en la Ley 150 del Sistema de los Recursos Naturales y el Medio Ambiente:
- El uso sostenible de los componentes de la diversidad biológica.
- La distribución justa y equitativa de los costos y beneficios derivados de la utilización de la diversidad biológica.
- Comprensión del valor de diversidad biológica y sus servicios ecosistémicos como base para el desarrollo socioeconómico nacional.
- Educación, capacitación, comunicación, conciencia ambiental y sensibilización a todos los niveles.
- La concertación, la cooperación y la coordinación intersectorial como sustentación de la gestión de la diversidad biológica.
- Solución de problemas asociados a la pérdida de la diversidad biológica con base en la investigación científica y la innovación tecnológica.
Las acciones estratégicas para llevar a buen punto el programa comprenden:
- Armonizar e integrar los objetivos de conservación y uso sostenible de la biodiversidad en las políticas y estrategias de desarrollo del país, y en los procesos de adopción de decisiones a todos los niveles.
- Restaurar y conservar los ecosistemas que proporcionan servicios esenciales para todos.
- Elevar la conciencia ciudadana sobre la significación, aportes e interrelación de la diversidad biológica con las diferentes esferas del desarrollo y el bienestar humano.
- Formular estrategias de adaptación ante los efectos del cambio climático sobre ecosistemas vulnerables y poblaciones de especies amenazadas y endémicas.
- Movilizar recursos para incrementar las capacidades materiales y financieras en la implementación del Programa Nacional sobre la Diversidad Biológica.
- Potenciar el desarrollo de indicadores efectivos para determinar el estado y las tendencias de los componentes de la diversidad biológica, e instrumentar los procesos de monitoreo necesarios.
Los objetivos que se persiguen son:
- Conservar los paisajes, ecosistemas, especies y acervo genético.
- Se mantiene o restablece la integridad, la conectividad y la resiliencia de los ecosistemas naturales.
- Se reduce el riesgo de extinción de especies amenazadas, especialmente aquellas en peligro y en peligro crítico.
- Se mantiene la diversidad genética de las especies autóctonas, silvestres y domesticadas.
- Utilizar y gestionar de manera sostenible la diversidad biológica y valorar, mantener y mejorar las contribuciones de la naturaleza a las personas.
- Compartir de manera justa y equitativa los beneficios monetarios y no monetarios de la utilización de los recursos genéticos (incluyendo la información digital sobre secuencias), y de los conocimientos tradicionales locales asociados a estos.
- Mejorar las capacidades nacionales, garantizando la participación y representación plena, equitativa, inclusiva, efectiva y con perspectiva de género, para la implementación del Programa Nacional sobre Diversidad Biológica.
Las metas nacionales hasta el 2023 y las líneas de acción priorizadas se dividen en tres grupos: las relacionadas con controlar las amenazas y promover la conservación de la diversidad biológica, las que tienen en cuenta satisfacer las necesidades de las personas mediante la utilización sostenible y la participación en los beneficios y por último las soluciones para la implementación y la integración.
El primer grupo de metas y líneas de acción comprenden a las relacionadas con controlar las amenazas y promover la conservación de la diversidad biológica:
- Meta 1: Controlar los impactos negativos a la biodiversidad nativa resultantes de actividades y comercio legales.
- Meta 2: Rehabilitar zonas de ecosistemas terrestres y costeros-marinos degradados.
- Meta 3: Garantizar que al menos un 13 % del territorio nacional y otras zonas bajo su jurisdicción (representa un incremento de 6 % con respecto a la línea base de 2022), se conserven y gestionen mediante el Sistema Nacional de Áreas Protegidas y otras medidas efectivas de conservación basadas en áreas (OMEC), sujetas a planificación espacial integrada y participativa, a fin de que la pérdida de los ecosistemas naturales se acerque a cero para 2030.
- Meta 4: reducir el riesgo de extinción de especies amenazadas, especialmente aquellas en peligro y en peligro crítico.
- Meta 5: mantener la diversidad genética de las especies autóctonas, silvestres y domesticadas, a través de la conservación ex-situ.
- Meta 6: Controlar y mitigar los impactos de las especies exóticas invasoras establecidas, en especial en las áreas protegidas. Minimizar o reducir los eventos de introducción y establecimiento de las especies exóticas invasoras a través de la regulación y el control efectivos.
- Meta 7: Reducir las fuentes de contaminación y su impacto negativo para la diversidad biológica y las funciones y los servicios de los ecosistemas.
- Meta 8: Minimizar el impacto del cambio climático en la biodiversidad.
- Meta 9: Disminuir a dos hectáreas o menos las afectaciones provocadas anualmente por incendios forestales, por cada mil hectáreas de superficies boscosas.
El segundo grupo de metas y líneas de acción abarca satisfacer las necesidades de las personas mediante la utilización sostenible y la participación en los beneficios.
- Meta 10: garantizar el uso sostenible de las especies de la biota silvestre y sus productos derivados, en función de su estado de conservación y atendiendo a la legislación nacional e internacional vigente.
- Meta 11: Garantizar que superficies dedicadas a la agricultura, la acuicultura, la pesca y la silvicultura se gestionen de manera sostenible.
- Meta 12: aumentar la superficie, la calidad y la conectividad de los espacios verdes y azules en las zonas urbanas y densamente pobladas.
- Meta 13: implementar las medidas (jurídicas, administrativas y de creación de capacidad) para la identificación y distribución de los beneficios (monetarios y no monetarios) por la utilización de los recursos genéticos, la información digital sobre secuencias de recursos genéticos y los conocimientos tradicionales asociados.
Y el tercer y último grupo de metas y líneas de acción abarca:
- Meta 14: Favorecer la integración de los valores de la diversidad biológica en los marcos programáticos sectoriales y territoriales, armonizando los objetivos de conservación y uso sostenible en las políticas y estrategias de desarrollo del país, así como en los procesos de adopción de decisiones a todos los niveles.
- Meta 15: Implementar las medidas jurídicas y de política para que los actores económicos informen periódicamente de la evaluación de sus riesgos, dependencias de la biodiversidad y sus impactos: promuevan modalidades de consumo sostenibles y la disminución de la generación de residuos.
- Meta 16: establecer las medidas pertinentes que garantizan el uso seguro de organismos genéticamente modificados.
- Meta 17: Eliminar gradualmente o reformar los incentivos perjudiciales para la diversidad biológica. Aumentar los incentivos positivos para la conservación y la utilización sostenible de la diversidad biológica.
- Meta 18: incrementar progresivamente el nivel de recursos financieros de todas las fuentes, a partir de un uso más racional de los fondos que cubren este ámbito de actuación y estimulando mecanismos innovadores al nivel nacional.
- Meta 19: Fortalecer la creación y el desarrollo de capacidades en apoyo a la implementación del PNDB.
- Meta 20: Fortalecer la comunicación, la sensibilización, el acceso a la información y el seguimiento del Programa.
El Programa Nacional sobre la Diversidad Biológica al 2030 cuenta con un plan para su seguimiento y control, que incluirá todos los indicadores, nacionales e internacionales, complementarios y por líneas de acción priorizadas, así como el cronograma de cumplimiento. Ello responderá directamente a los requerimientos de responsabilidad y transparencia con el Marco Mundial de Kunming – Montreal facilitando los procesos de seguimiento, presentación de informes nacionales al Convenio sobre la Diversidad Biológica y revisión.
Todos podemos aportar de alguna forma a este Plan, conozcámoslos y hagámoslo nuestro, la naturaleza de nuestra ínsula lo agradecerá.