Compartir

Carlos del Porto Blanco.

El pasado domingo la Sala Covarrubias del Teatro Nacional abrió sus puertas nuevamente para servir de sede al concierto de domingo de la Orquesta Sinfónica Nacional, dirigida por el maestro Igor E. Corcuera Cáceres. Esta institución, como muchas otras, se ha reinventado para mantener su razón de ser, pese a todos los demonios que nos acechan.

La música es el único camino hacia lo trascendente. La melodía es la esencia de la música. La música no está en las notas sino en el silencio entre ellas. En una ópera, la poesía por fuerza ha de ser hija obediente de la música. Wolfgang Amadeus Mozart.

El concierto contó con el siguiente programa: Sexteto Místico del compositor brasileño Heitor Villa – Lobos, el Danzón número 5 “Portales de madrugada” del músico mexicano Arturo Márquez, las Rítmicas V y VII del cubano Amadeo Roldán, el Vals Triste del compositor finlandés Jean Sibelius, el Concierto para corno y orquesta número 4 en Mi bemol KV 495 del genio austríaco Wolfang Amadeus Mozart y Para danzonear del músico cubano Alejandro Falcón.

El director de orquesta y compositor brasileño Heitor Villa-Lobos, nació en Río de Janeiro, Brasil, el 5 de marzo de 1887 y murió en la misma ciudad el 17 de noviembre de 1959. Su música estuvo influida tanto por la música folclórica brasileña como por la música clásica europea.

Recibió cierta instrucción musical de su padre. Villa-Lobos había empezado a dedicarse a la música como profesional. Actuó como músico de café tocando el violonchelo, si bien fue también intérprete ocasional de guitarra, clarinete y piano. Villa-Lobos tuvo también una segunda carrera como pedagogo de la música de su país. Diseñó un sistema completo de instrucción musical basado en la rica cultura musical de Brasil y arraigado en un profundo y siempre explícito patriotismo. Compuso música coral para enormes coros escolares de niños, a menudo sobre adaptaciones de material folclórico. Su herencia en el Brasil de hoy, uniforme entre las nuevas generaciones, es planteada con la escuela de samba como una fuerte sensación de orgullo y amor entrelazadas con sentimientos similares para su país.

Según las notas al programa de Luis Manuel Molina, el Sexteto Místico fue compuesto en 1917. Fue descubierto después de su deceso y publicado en 1962. Representa un feliz ejemplo del gusto del compositor, recurrente en su producción más madura por las combinaciones instrumentales originales e inusuales. Combinaciones que, además resultan sorprendentemente efectivas desde el punto de vista expresivo. Aunque su atmósfera aún está impregnada de la influencia de la Escuela Francesa, el misticismo de Villa-Lobos ya no se expresa a través de los matices del Impresionismo, sino que estalla en la vitalidad alegre que distingue gran parte de su creación. Las ideas musicales fluyen espontáneamente según un camino de asociaciones tímbricas y motívicas, guiadas exclusivamente por el gusto, la sensibilidad y la intuición del músico carioca.

El compositor mexicano Jesús Arturo Márquez Navarro, nació en Álamos, Sonora, México el 20 de diciembre de 1950. Es reconocido por incorporar formas y estilos tradicionales de México en sus composiciones. Fue galardonado en 2009 con el Premio Nacional de Bellas Artes de México.

Márquez es un amante confeso del ritmo, la forma y los contornos melódicos del danzón. En la actualidad, su catálogo presenta nueve obras dedicadas al género: la primera, el Danzón número 1 de 1999 y la más reciente, el Danzón número 9 del 2017. En 1997 el compositor se inspiró en el ambiente danzonero habitual en la bulliciosa plaza principal del Puerto de Veracruz y compuso su Danzón número 5 para cuarteto de saxofones, el que subtitula “Portales de Madrugada”. Con posterioridad, Márquez ha escrito versiones de dicha obra para otros formatos instrumentales incluyendo cuerdas. En este concierto que se comenta, se escuchó la versión que realizó el compositor para violín, clarinete, saxofón alto, violonchelo y contrabajo.

El compositor y violinista cubano Amadeo Roldán y Gardes, nació en París, Francia, el  12 de junio de 1900 y murió en La Habana, Cuba, el 7 de marzo de 1939. Fue un compositor de de música contemporánea y es uno de los íconos de esa manifestación cultural en la Isla.

Este compositor comenzó a escribir la serie titulada Rítmicas en 1928. Las Rítmicas del I al IV, orquestadas para flauta, oboe, clarinete, fagot, trompa y piano, fueron concluidas en 1930 y estrenadas el 3 de agosto de ese mismo año. Pocos meses después, Roldán compuso las Rítmicas V, “En tiempo de Son”, y VI, “Rumba”, ambas para instrumentos de percusión las cuales fueron estrenadas póstumamente en 1960. Estas obras no se ejecutaban desde hacía más de 20 años.

El compositor y violinista finlandés de finales del Romanticismo y comienzos del Modernismo, Johan Julius Christian Sibelius, Jean Sibelius nació en Hämeenlinna, Finlandia, el 8 de diciembre de 1865 y murió en Järvenpää, Finlandia, el 20 de septiembre de 1957. Es ampliamente reconocido como el mejor compositor de su país y, a través de su música, a menudo se le atribuye haber ayudado a Finlandia a desarrollar una identidad nacional durante su lucha por la independencia de Rusia.

En 1903, Sibelius escribió seis piezas de música incidental para la obra de teatro Kuolema (La Muerte), de su cuñado Arvid Järnefelt. En 1904 revisó la pieza de apertura, Tempo di valse lente – Poco risoluto, y le añadió una flauta, dos clarinetes, dos trompas y tímpani a la orquestación. La nueva versión se interpretó en Helsinki el 25 de abril de ese año bajo el título de “Valse Triste”. Tuvo un éxito instantáneo entre el público, adquirió vida propia y continúa siendo una de las obras más emblemáticas de Sibelius. La obra fascina a la audiencia con sus múltiples modulaciones tonales. A pesar de que sus dos temas secundarios le aportan una falsa sensación de alegría, el inquietante Vals retorna para eclipsar gradualmente a los demás motivos y culminar en un clímax dramático, dominado por la percusión y las cuerdas graves, que se desvanece en una cadencia fantasmal interpretada por las cuerdas.

El compositor, pianista, director de orquesta y profesor de origen austriaco Johannes Chrysostomus Wolfgangus Theophilus Mozart, nació en Salzburgo, Sacro Imperio Romano Germánico, hoy Austria, el 27 de enero de 1756 y murió en Viena, Sacro Imperio Romano Germánico, hoy Austria, el 5 de diciembre de 1791. Es considerado un Maestro del clasicismo y como uno de los músicos más influyentes y destacados de la historia.

La obra mozartiana abarca todos los géneros musicales de su época e incluye más de seiscientas creaciones, en su mayoría reconocidas como obras maestras de la música sinfónica, concertante, de cámara, para fortepiano, operística y coral, logrando una popularidad y difusión internacional.

La personalidad de Ignaz Leutgeb, un virtuoso del corno y amigo cercano de Mozart, impulsó al genio de Salzburgo a dedicarle sus Cuatro Conciertos para corno y orquesta y el Rondó K. 371. El compositor utilizó tintas de cuatro colores diferentes para escribir la partitura. El primer movimiento (Allegro moderato) del Concierto número 4 en Mi bemol mayor para corno y orquesta de Mozart está construido en la tradicional forma sonata.

Este año se está conmemorando el 270 aniversario de Mozart y el 240 aniversario de esta obra, que no se interpretaba en Cuba desde los años 80.

El pianista, compositor y productor musical especializado en jazz Alejandro David Falcón Rodríguez, nació en Matanzas, Cuba, el 18 de mayo de 1981. Aborda diferentes géneros de la música popular cubana, el jazz y la música de concierto. Ha integrado diversas agrupaciones de música popular de Cuba con las cuales ha realizado giras por numerosos países del mundo y ha participado en más de 100 grabaciones como pianista, arreglista y productor musical. En su obra resulta frecuente la presencia del danzón, género popular surgido en Matanzas en el siglo XIX, que es el baile nacional de Cuba y que es revitalizado en su lenguaje jazzístico.

Escrita originalmente para cuarteto de cuerdas, la obra “Para danzonear” de Alejandro Falcón tuvo su estreno en un concierto en la Biblioteca de Matanzas en el año 2009. En el 2012, su autor le hizo un arreglo para cuarteto de cuerdas, piano y timbal.

El público agradece el esfuerzo de los músicos para brindar su arte en momentos tan necesarios, eso lo demostró con sus aplausos.

Etiquetas: - -