Por: Laura Fuentes Medina.
El 28 de Septiembre de 1960, ante el asedio del enemigo inconforme con su reciente derrota, el Comandante en Jefe Fidel Castro convocó al pueblo a vigilar las calles, cuidar la cuadra y ser los ojos y oídos de la Revolución.
Fueron jóvenes los que, en ese entonces, asumieron con profundo sentido del compromiso el mandato del líder y salieron hacia sus provincias para amplificarlo. Lucharon en Playa Girón, estuvieron firmes durante la Crisis de Octubre, apoyaron la Campaña de Alfabetización y, con el paso de los años, la vocación de trinchera transmutó en abrazo solidario, para solucionar problemas cotidianos, y acudir en auxilio de los vulnerables.
Así surgieron los Comités de Defensa de la Revolución, la mayor organización de masas de nuestro país, como testimonio de la historia de un pueblo aguerrido, que decidió NO rendirse y cuidar su destino con sus propias manos.
Haciendo Revolución desde el barrio.
66 años después de su fundación, los CDR agrupan más de 7 millones de cubanos y, según Gerardo Hernández Nordelo, coordinador nacional de la organización, durante el último año, sus integrantes realizaron más de 91 mil 579 donaciones de sangre, recuperaron más de 690 toneladas de materias primas e incorporaron más de 607 mil patios y parcelas, todo ello como parte del movimiento popular Mi Barrio por la Patria.
La organización también participa en labores preventivas, sus destacamentos Mirando al Mar forman parte de acciones dirigidas a proteger la tranquilidad ciudadana, a pesar de las limitaciones.
Hernández Nordelo reconoció que vivimos tiempos muy complejos, pero reafirmó el compromiso de los cederistas de poner el pecho, para contribuir en cada espacio que la Revolución necesite.