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Carlos del Porto Blanco

El Gobierno español presentó el lunes 21 de septiembre el Plan IA360, una estrategia nacional para consolidar un despliegue responsable y ético de la inteligencia artificial entre los años 2026 y 2027. El documento reconoce que la IA se ha convertido en una tecnología de propósito general comparable a la electricidad o internet, con un impacto transversal en la economía, la cultura y la vida cotidiana.

El desarrollo de la inteligencia artificial completa podría significar el fin de la raza humana… Despegaría por sí solo y se rediseñaría a un ritmo cada vez mayor. Los humanos, que están limitados por la lenta evolución biológica, no podían competir y serían reemplazados. Stephen Hawking

El escenario

España es actualmente la séptima potencia mundial en dinamismo de la IA y la segunda de Europa, por delante de países como Japón, Canadá, Francia y Alemania. El 44.2 % de la población activa utiliza IA generativa, aunque solo el 21.1 % de las empresas la han incorporado a sus procesos, lo que muestra una brecha entre adopción social y empresarial. Entre los retos fundamentales figuran la insuficiente inversión privada, la brecha de talento especializado (puesto 23 mundial) y la necesidad de reforzar la adopción empresarial.

El Plan IA360, presentada por el presidente del Gobierno de España, Pedro Sánchez, es la hoja de ruta del Reino para impulsar un despliegue responsable, seguro y productivo de la Inteligencia Artificial en el país, combinando inversión en capacidades tecnológicas propias con regulación, supervisión de riesgos y un “nuevo contrato social” sobre el impacto en el empleo y la sociedad.

El objetivo central que se busca es que España aproveche las oportunidades económicas y sociales de la IA mientras se ponen límites y garantías frente a sus riesgos (sesgos, desinformación, impacto laboral, seguridad, y otros).

La estrategia se estructura alrededor de cuatro grandes ejes fundamentales: El primero busca aumentar la capacidad tecnológica española. El Gobierno incluye aquí proyectos como la futura gigafactoría de inteligencia artificial y el desarrollo, junto al Barcelona Supercomputing Center, de nuevos modelos destinados a ámbitos como la emergencia climática, la energía y la salud.

También quiere impulsar centros de datos sometidos a estándares energéticos y medioambientales y que permitan preservar la autonomía sobre la información almacenada. El segundo pretende convertir el creciente uso de la IA en actividad económica. Una de las novedades será la creación del Bono Inteligencia Artificial para pymes y autónomos, con el que el Ejecutivo pretende facilitar la incorporación de estas herramientas al tejido productivo.

El objetivo fijado por el Gobierno es que más de la mitad de las empresas españolas hayan integrado la IA en su actividad en 2030. La transformación llegará también a las aulas. El Ejecutivo anuncia que adaptará los currículos de Secundaria y Formación Profesional para enseñar a los alumnos a utilizar y convivir con la inteligencia artificial. La intención, según el planteamiento gubernamental, es combinar la formación tecnológica con medidas destinadas a evitar que su utilización perjudique el propio proceso de aprendizaje.

El tercer eje coloca la seguridad entre las prioridades del nuevo plan. El Gobierno pretende reforzar el escudo español de ciberseguridad y aumentar la supervisión de los denominados modelos de frontera, los sistemas más avanzados y potencialmente capaces de generar mayores riesgos.

Y el cuarto lleva la discusión directamente al mercado laboral. El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, propondrá un “nuevo Contrato Social para la Inteligencia Artificial” que involucre a empresas, trabajadores, sindicatos, partidos y administraciones. El objetivo es anticiparse a las transformaciones que esta tecnología puede provocar tanto en el empleo como en la vida cotidiana. El Gobierno convocará en el mes de octubre a los agentes sociales para comenzar a negociar ese acuerdo.

El palacio de la Moncloa, sede del Gobierno español, presenta IA360 como la continuación de una política iniciada durante los últimos años. Sánchez reivindica la creación en A Coruña de la Agencia Española de Supervisión de la Inteligencia Artificial, el impulso al laboratorio de Naciones Unidas en Valencia y el acuerdo alcanzado durante la Presidencia española del Consejo de la UE sobre la legislación europea de inteligencia artificial. El presidente también sostiene, citando a la Universidad de Stanford, que España ocupa el segundo puesto mundial en gobernanza de la IA.

El presidente Sánchez apostilló que, hoy, como hace 150 años, algunos magnates mantienen que la regulación es enemiga de la innovación. «Recelan, por tanto, del poder público porque creen que están por encima de él». Para el jefe del Ejecutivo español, la historia demuestra que la autorregulación no funciona y que los incentivos de unos pocos que controlan las industrias punteras nunca se alinearán con el interés general, por mucho que intenten convencer de lo contrario. Y yo me pregunto en este punto, ¿Dónde quedó la mano invisible del mercado que todo lo resuelve?

Agregaba el presidente del Gobierno español, «Hace poco leía en una entrevista a uno de estos principales tecno oligarcas decir: confíen en nosotros. Bueno, pues va a ser que no. Vamos a confiar entre todos nosotros y nosotras qué podemos hacer con esta tecnología», ha recalcado. En esa línea, sostuvo que una transformación de la magnitud de la inteligencia artificial exige reglas claras, decididas colectivamente, sujetas a control y alineadas con los valores y principios de la humanidad. Esto parece un directo al presidente Trump.

«Si la inteligencia artificial queda concentrada en unas cuantas compañías y en un puñado de países, pues su impacto en la prosperidad compartida y en la idea de la democracia va a ser muy negativo», alertó Sánchez. Insistió en actuar con urgencia porque una inteligencia artificial desregulada, opaca, desbocada y en muy pocas manos «es el cóctel perfecto para que ocurra una desgracia».

Frente a ello, el presidente abogó por una IA con supervisión y trazabilidad que sirva para tomar mejores decisiones y no suplante el criterio humano allí donde debe prevalecer. «Esta tecnología puede cerrar muchas brechas, brechas sociales, brechas económicas, brechas geográficas, o puede hacer lo contrario, ensancharlas aún más», apuntó.

El plan establece ocho ámbitos de actuación

El plan se articula en ocho ejes estratégicos con proyectos tractores:

  1. Infraestructuras: construcción de una gigafactoría de IA con 5000 millones de euros en inversión. Será la mayor infraestructura de cómputo del sur de Europa. Estará conectada al PERTE Chip[1] y contará con 100 000 aceleradores de IA operativos en los años 2028 y 2029, facilitando el entrenamiento de modelos avanzados y atrayendo proyectos industriales de gran escala. Su construcción debe comenzar en febrero de 2027 y inaugurarse en 2028. Se planea establecer una nueva regulación de centros de datos bajo criterios de sostenibilidad.
  2. Seguridad: creación de un Instituto de Seguridad de la IA integrado en la AESIA[2]. Éste concentrará capacidades de análisis y evaluación de modelos avanzados antes y después de su despliegue. Será el interlocutor español ante institutos internacionales y reforzará la protección frente a riesgos de frontera. Su núcleo técnico inicial se constituirá antes de que finalice 2026. Debe crearse un escudo de ciberseguridad avanzada y protocolos urgentes para proteger a menores frente a contenidos sintéticos
  3. Educación: estrategia nacional de alfabetización digital en IA y su integración en secundaria y formación profesional, con programas específicos para docentes.
  4. Talento: medidas normativas para atraer y retener investigadores de primer nivel, mejorar carreras científicas y fomentar la transferencia de conocimiento al sector productivo.
  • Desarrollo tecnológico: impulso a modelos abiertos, hardware europeo basado en RISC-V y colaboración con la empresa estadounidense Nvidia en aceleradores y gemelos digitales. Se propone la Ley de Scale-ups que extiende los incentivos a empresas deeptech y científicas, con el objetivo de duplicar la tasa de escalado y alcanzar 50 unicornios[3] en 2030, nivel comparable al Reino Unido. Se debe presentar la normativa en el otoño de 2026.
  1. Difusión: creación de la Red NEURONA para acercar la IA a pymes y territorios. Una red público-privada para acercar la IA a las pymes y al tejido productivo. Debe permitir probar soluciones con datos propios y desplegarlas por suscripción, reduciendo barreras de entrada. Se espera elevar la adopción empresarial del 21.1 % al 55 % en 2030. El primer piloto con 100 pymes en dos comunidades autónomas debe realizarse antes de que finalice el 2026. Se prevé el lanzamiento de un bono empresarial para financiar soluciones basadas en IA por empresas europeas, con valor añadido en integración, rediseño de procesos y formación de trabajadores. No cubrirá simples licencias, sino proyectos transformadores. El objetivo que se persigue es arrastrar la inversión privada y acelerar la modernización productiva.
  2. Gobernanza social: Acuerdo tripartito con agentes sociales en octubre de 2026 y mesas sectoriales para cultura, educación y empleo.
  3. Contrato Social: consenso nacional sobre beneficios, riesgos y garantías de la IA, con un observatorio permanente del impacto laboral.

Los elementos claves del plan son:

  • Seguridad y confianza ciudadana como condición para acelerar el despliegue.
  • Sostenibilidad energética en centros de datos, alineada con la transición verde.
  • Prosperidad compartida: convertir la rápida adopción social de la IA en productividad empresarial.
  • Meta estratégica: situar a España en el top-5 mundial en IA con un modelo responsable y ético.

En resumen, el plan IA360 busca transformar la ventaja actual en liderazgo duradero, combinando inversión en infraestructura, seguridad digital, formación ciudadana y gobernanza social. El está en lograr equilibrar la velocidad de adopción con la protección de los más vulnerables y la cohesión territorial.

Referencia

[1] PERTE Chip: Proyecto Estratégico para que España sea un referente en el diseño y fabricación de semiconductores y microelectrónica.

[2] La Agencia Española de Supervisión de la Inteligencia Artificial (AESIA) es un organismo público español responsable de garantizar el uso ético y seguro de la inteligencia artificial.

[3] En economía, un unicornio, es una startup valorada en más de mil millones de dólares, que no cotiza en bolsa y no es filial de un gran grupo