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Cuba ya había producido la computadora analógica SILNA 999. En 1969, el líder cubano Fidel Castro preguntó durante una visita a la Universidad de La Habana si Cuba podría producir una computadora digital. Se formó el Centro de Investigaciones Digitales (CID). Ello representaba un enorme desafío, que solo pocos países desarrollados habían logrado materializar por entonces. Se crea un pequeño colectivo, fundamentalmente a partir de alumnos y profesores de la Ciudad Universitaria José Antonio Echeverría (Cujae), hoy Universidad Tecnológica de La Habana, encabezado por el ingeniero Luis Carrasco, que fue el primer director y con la decisiva participación del ingeniero Orlando Ramos, que fue el diseñador principal de la computadora.

Un primer diseño de la computadora fue realizado a partir de transistores, pero este se rediseñó al comprobar los especialistas que ya estaban disponibles en el mercado los circuitos integrados. Todos los componentes de la primera computadora cubana eran japoneses, debido al bloqueo estadounidense a Cuba. El aporte nacional estaba en el know how, que era lo más valioso. Tras intensas jornadas, y con el apoyo constante del jefe de la Revolución, el colectivo que se había formado culminó la empresa y el 18 de abril de 1970 quedó lista la primera computadora cubana nombrada CID- 201, denominación debida a que el primer producto del centro fue un reloj digital nombrado CID-101 y para seguir la secuencia, se decidió bautizarla así.

La CID-201 era una minicomputadora con una memoria de núcleos de ferrita y una capacidad de 4 kilopalabras (4096 palabras, cada una con una longitud de 12 bits, destinada a problemas de tipo científico.

Se les acoplaron como periféricos el teletipo RFT de la RDA (lector/perforador de cinta de papel e impresor de caracteres). Una serie de 12 equipos fue construida después del primer prototipo, bajo el nombre de CID-201A. Este innegable éxito tecnológico, impensable para la época en no pocos países aún del mundo desarrollado, tenía lugar sólo unos años después de la aparición de su semejante norteamericana, la PDP.8 L/1 y apenas a un lustro de hacerse público en ese territorio la primera computadora de mesa, en 1965, pues las anteriores era muy voluminosas. Además prácticamente sin información de referencia.

La primera CID-201 fue instalada en el Central Camilo Cienfuegos para controlar el tráfico ferroviario durante la zafra azucarera. Los resultados iniciales posibilitaron llevar semanas más tarde una segunda al Central Avileño Ecuador. Con una velocidad de 25 000 sumas por segundo. Su juego de instrucciones, aunque muy simple, resultaba lo suficientemente potente para desarrollar trabajos de programación.

Posteriormente, surge una familia de equipos: la CID-201B, CID-300, CID-1408, CID-1417. Además, se desarrollan y producen periféricos y equipos: teclados, equipos de transmisión de datos y videoterminales. De estos últimos más de cuatro mil son exportados a la Unión Soviética. Cada desarrollo se caracteriza por el trabajo de equipos multidisciplinarios integrado por ingenieros eléctricos, matemáticos, mecánicos, técnicos de circuito impreso y montaje, diseñadores, y otros.

Referencias