El farmacéutico alemán Felix Hoffmann, nació el 21 de enero de 1868 en Ludwigsburg, Alemania. En 1897 obtuvo de forma pura el ácido acetilsalicílico, hasta entonces fabricado con impurezas: un principio activo cuyas primeras y más conocidas indicaciones lo muestran como analgésico, antipirético y antiinflamatorio, eficaz y bien tolerado. La sustancia fue comercializada a partir del 6 de marzo de 1899 con el nombre de Aspirina por la firma farmacéutica Bayer.
Después de terminar la escuela, en un principio destinado para una carrera como farmacéutico, su trabajo en el campo de la Farmacia le fascinó tanto que decidió ampliar sus conocimientos en ese campo mediante el estudio de la Química.
En 1891 se graduó en la Universidad de Múnich. Dos años más tarde obtuvo el doctorado. Por recomendación del eventual ganador del Premio Nobel profesor Adolf von Baeyer, con quien Hoffmann había estudiado, se unió a «Farbenfabriken vorm. Friedr. Bayer & Co.» en 1894 a trabajar como químico, en el laboratorio químico. Vivió en Suiza hasta el final de sus días.
Fue sobre todo por la posibilidad que hizo un descubrimiento de importancia histórica el 10 de agosto de 1897. Por acetilación del ácido salicílico con ácido acético, él tuvo éxito en la creación de ácido acetilsalicílico (AAS) en una forma químicamente pura y estable.
El farmacólogo responsable de verificar esos resultados fue escéptico al principio, sin embargo, el alcance de esa maravilla farmacéutica se hizo evidente una vez que varios estudios a gran escala para investigar la eficacia de la sustancia y la tolerancia se había completado: Hoffmann había descubierto una sustancia para el alivio del dolor, reducir la fiebre y para ser usada como anti-inflamatorio.
La empresa trabajó a marchas forzadas para desarrollar un proceso de producción de bajo costo que permitiera al ingrediente activo ser suministrado como un producto farmacéutico. En 1899 Bayer patentará ese descubrimiento poniéndole nombre al fármaco, Aspirina (A: acetilo; SPIR: Spirea, sauce; IN: terminación de la época para fármacos), inicialmente se vende en forma de polvo en frascos de vidrio. La aspirina ha hecho que el nombre de Bayer ganara fama mundial como ningún otro producto.
Poco después de la síntesis del ácido acetilsalicílico, Hoffmann fue nombrado jefe del departamento de marketing farmacéutico. Dos años más tarde se le concedió plenos poderes. En el momento en que se retiró en 1928, su descubrimiento fue ya un éxito en todo el mundo. Sin embargo, el inventor de la aspirina sigue siendo desconocido para la opinión pública internacional.
En ocasiones se ha cuestionado la autoría de ese descubrimiento atribuyéndosela a otro investigador de la misma empresa de origen judío, pero esto no se ha podido demostrar. El nombre de ese otro investigador era Adolf Eichengrün.
Felix Hoffmann, murió en Suiza el 8 de febrero de 1946.
Referencias
Felix Hoffmann. Wikipedia. https://es.wikipedia.org/wiki/Felix_Hoffmann