En su equipaje no llevaban bombas. Ellos fueron a disparar salud, amor, solidaridad y humanismo cuando la región de Lombardía, en Italia, estaba en medio de una severa crisis sanitaria y vivía “un momento de inaudita incertidumbre y peligro” por la pandemia.

En ayuda solidaria, los 52 integrantes de la brigada médica cubana del Contingente “Henry Reeve” llegaron allí a salvar vidas, aún poniendo en riesgo las suyas.

Con gran entrega, nuestros profesionales de la salud se sumaron, de forma voluntaria, al esfuerzo para contener a la contagiosa COVID-19 que sigue matando a miles de personas en el mundo.

Después de dos meses de intensa labor en la ciudad de Crema, donde se ganaron el cariño y respeto de un agradecido pueblo que los despidió con emocionantes aplausos, regresan con la misión cumplida hoy a la Patria que los contempla orgullosa.

Cuba solidaria salva

Los integrantes de la brigada médica cubana del Contingente Henry Reeve que colaboraron en la batalla contra la COVID-19 en Crema, Lombardía, al norte de Italia, no olvidarán a su mejor amigo, el niño italiano Alessandro, quien junto a sus padres y vecinos los saludaba cada tarde con nuestra bandera cubana.

En el corazón de nuestros colaboradores de la salud, seguro también está Belina, la señora a la cual le salvaron la vida y les dedicó una emotiva carta de agradecimiento donde los califica como ángeles guardianes que trabajan con el corazón.

Más de 5 mil atenciones médicas y más de 3 mil 600 procederes de enfermería brindaron en Crema los médicos y enfermeros cubanos que enfrentaron al nuevo coronavirus en esa ciudad italiana.

Ellos son nuestros valientes, quienes nos hacen sentirnos orgullosos de vivir en Cuba solidaria que salva vidas.