La Habana, Cuba. – La tendencia de la ultraderecha a imponerse en el Viejo Continente pareciera amortiguarse.
Después del reciente triunfo de la socialdemocracia en las legislativas de Suecia, la victoria del partido La Izquierda, este domingo, en la ciudad-estado de Berlín, en Alemania, abre un paréntesis a los éxitos electorales del ultranacionalismo en Europa.
El resultado de la víspera como parte de los comicios regionales que tienen lugar en la nación germana, equilibra la victoria de la ultraderechista Alternativa para Alemania hace dos semanas en Sajonia-Anjalt, y el de la propia agrupación este domingo en Mecklemburgo-Pomerania Occidental.
La imposición de La Izquierda en Berlín no sorprende, pues resulta consecuente con las manifestaciones que el pasado fin de semana movilizaron a decenas de miles de personas en esa capital y en otra treintena de ciudades contra el extremismo de derecha y en defensa de la democracia.
Una interrupción
El hecho de que la agrupación La Izquierda de Suecia desplazara a la ultraderecha en las legislativas, interrumpió la serie de victorias de la extrema derecha en Europa, sin que ello signifique que la revierta.
El discurso del ultranacionalismo, que enaltece el sentimiento antiinmigrante, habla de seguridad y valores tradicionales – por lo cual se le considera populista- ha logrado que esas fuerzas participen ya en siete gobiernos de Europa.
Su auge en el Viejo Continente es calificado de “marea” que también ha subido jalonada por cierto descontento social y problemas económicos, causados en alguna medida por el seguimiento a las sanciones contra Rusia, que han subido el precio del combustible y, por tanto, encarecido la vida.
Las elecciones del año que viene en Francia, y las previstas en Italia, Polonia y España, pudieran seguir empoderando a a la ultraderecha.