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Washington, EE.UU. – Donald Trump le ofreció formalmente a Dana White, presidente de la Ultimate Fighting Championship (UFC), el puesto de Secretario de Prensa de la Casa Blanca, una propuesta inédita y que ya levanta preocupaciones.

A través de sus redes sociales, el mandatario elogia al empresario como un guerrero implacable y pide incorporar a su equipo a estrellas de las artes marciales mixtas para combatir a la izquierda radical.

La nominación de White altera por completo la naturaleza de la Secretaría de Prensa de la Casa Blanca, un cargo de máxima trascendencia estratégica que funciona como la voz oficial del Gobierno estadounidense ante el mundo.

Esta posición moldea la narrativa gubernamental de Estados Unidos, gestiona crisis internacionales en tiempo real y es la cara visible con los medios locales. Al proponer a un promotor de peleas y a luchadores de élite para este rol, Trump transforma una histórica plataforma de diplomacia y comunicación en un escenario de confrontación mediática directa y en un espectáculo de segunda categoría.