La Habana, Cuba. – Las recientes revelaciones del titulado caso Pandora sobre manejos financieros de cientos de figuras públicas en los titulados “paraísos fiscales”, han golpeado duro en el sur de nuestro Hemisferio.

De hecho, según se conoció, al menos 35 líderes mundiales pusieron las manos y algo más en esta trama, y de ellos tres presidentes latinoamericanos en activo, once retirados, noventa funcionarios de alto nivel, y el presidente de un banco central.

En pocas palabras, un significativo aporte de la claque política de nuestra área a la lista de sospechosos de lavado de dinero, malos manejos monetarios, negocios sucios y otras trapisondas tan generalizadas entre no pocos “demócratas” de un mundo evidentemente tan libre, como para jugar con la ética sin rubor alguno y luego proclamarse decentes.

A golpe de revelaciones

Como se conoce, el nuevo escándalo financiero denominado Pandora se debió a la publicación de cientos de miles de documentos sobre paraísos fiscales resultante de una amplia investigación periodística internacional.

No es el primer dislate de su tipo, ni tampoco sería el último, según analistas. En América Latina los presidentes de Chile, Sebastián Piñera, el ecuatoriano Guillermo Lasso, y el de República Dominicana, Luis Abinader, son los mandatarios en activo nombrados por los divulgadores de los comprometedores papeles.

En el caso de Piñera se le signa de la venta de un complejo minero con pago condicionado a que no hubiese reclamos ambientalistas a los compradores. En el de Lasso, el asunto está ligado a sus vínculos con decenas de compañías de andares nada claros.