Compartir

La Habana, Cuba. – El bloqueo, aparentemente, es el mismo. Pero no. El ilegal e inhumano castigo ha sido recrudecido y, aunque el Informe que se remite previo al debate sobre el tema que cada año realiza la Asamblea General, notifica que sus daños se han incrementado el último año en un 7%, todavía faltaría por considerar el peso del bloqueo energético decretado desde el 29 de enero, y de las llamadas medidas secundarias de ilegal coerción.

Ese cálculo multiplicaría la cifra de perjuicios contabilizados hasta febrero, fecha del cierre del informe, e impactan sobre la vida de la población.

Los datos fueron aportados por el canciller Bruno Rodríguez al presentar el texto que se remite al titular de la Asamblea previo al debate de la Resolución que demanda el fin del bloqueo.

Frente a las adversidades cotidianas creadas por esa política, el pueblo cubano trabaja y no se dejará vencer, aseguró.

Muchos piensan distinto

En encuentro con la prensa para dar a conocer el Informe sobre el bloqueo que la Isla remite cada año a la ONU, el canciller Rodríguez Parrilla dio cuenta de los amplios sectores estadounidenses interesados en cómo aprovechar mejor las medidas económicas y sociales adoptadas recientemente por Cuba: un amplio abanico de transformaciones que busca responder a problemas del pasado actualizando nuestro modelo, y con las que chocan las crecientes restricciones de Washington.

El Ministro del Exterior también puntualizó que son pequeñas y medianas empresas privadas cubanas las que contratan y pagan contenedores que llegan estos días a la Isla con alimentos y medicinas.

Ello grafica una cardinal aseveración: el pueblo cubano es solidario, tiene conciencia de los problemas que enfrentamos, se mueve en unidad, y es sujeto y protagonista.

Nada mejor para explicar nuestra resistencia.