La Habana, Cuba. – Solo los gobiernos locales tienen la capacidad real de identificar a aquellas personas y grupos familiares que se pueden considerar como vulnerables.

Aunque al menos públicamente no hay una definición clara de esa categoría, lo cierto es que hoy más de 186 mil núcleos reciben asistencia social en un escenario económico complejo.

Muchas de esas familias residen en algunas de las mil 236 comunidades que en todo el país son consideradas como vulnerables por razones sociales o económicas. Sin embargo, aunque puede ser necesaria la protección, no es solo depender de las prestaciones estatales.

La idea tiene que ser también buscar alternativas de empleo en dependencia de las capacidades físicas y mentales de los asistenciados, y en eso el papel fundamental recae sobre los territorios.

Identificar a los vulnerables

A lo largo y estrecho de la nación, funcionan unos mil 410 Consejos Populares, la expresión gubernamental del poder en la base. En buena lid, esos eslabones de la cadena estatal deben ser los encargados de identificar a aquellas personas en situación de precariedad social o económica.

Sin dudas es ese un trabajo duro, que se hace más difícil por la ausencia de trabajadores sociales en las circunscripciones, una idea excelente, pero que en la práctica no ha calado lo suficiente.

Y no cualquiera puede asumir esa tarea. Hay que tener mucha sensibilidad para abordar los problemas de la gente en medio del difícil contexto económico de la Cuba actual.

Por eso, resulta muy importante la labor de los gobiernos municipales, encargados en última instancia de poner la lupa sobre la sociedad.