La Habana, Cuba. – Mientras el bloqueo naval de Estados Unidos sobre los puertos iraníes sigue obstaculizando las negociaciones, la tregua prorrogada entre ambas naciones no logra detener los daños que la agresión de Washington está causando al mundo.
La noticia de que la aerolínea alemana Lufthansa cancela 20 mil de los viajes que realiza a todos los continentes, pone de relieve la escasez de combustible debido a la actitud estadounidense, respondida por Teherán con el cierre del Estrecho de Ormuz, por donde transita aproximadamente el 20% del petróleo que se usa en el mundo.
Ello ha provocado que los precios del crudo subieran hasta más de 120 dólares el barril.
Se afectan particularmente las compañías aéreas europeas; pero sus pérdidas son solo la punta del Iceberg del total de daños que la guerra causa a la economía mundial y, por tanto, a los habitantes del planeta.
Menos acceso a medicinas y alimentos
Dos rubros con fuerte impacto en la vida se afectarán con el encarecimiento del petróleo si sigue la guerra: la salud y la alimentación. Aunque todos los precios se elevan cuando se encarece el crudo, esos sectores sufrirán repercusiones puntuales.
Expertos aseguran que en países como India y Reino Unido ya se registran alzas en el costo de medicamentos por la carencia de materias primas esenciales, o la ausencia de rutas logísticas para la distribución.
Se informa que el 35% de los productos farmacéuticos se trasladan por aire, y un alto porcentaje de vacunas.
Las alarmas también suenan en la ONU, con la advertencia de que la escasez de fertilizantes ya redujo la productividad agrícola y afectará las cosechas a fines de año, con lo que escasearán alimentos, y millones de personas del Sur global que habían salido de la pobreza, retornarán a ella.