La Habana, Cuba. – La venta de combustible tendrá un nuevo precio desde el jueves en todo el territorio nacional cubano. Será entonces la entrada en vigor este año de una de las medidas recién anunciadas por el gobierno para reordenar la economía, un proceso necesario pero que tendrá costos, incluso sociales.
A partir de la mitad de la semana, el litro de gasolina regular, que es de las más usadas, pasará de 25 pesos a 132, un aumento sustancial, que reconoce los costos de importación y los gastos en la distribución.
Los nuevos precios también tienen una correspondencia con la actual tasa de cambio oficial con el dólar como referencia. Ese referente permitirá estructurar un mecanismo de financiación para la adquisición de los combustibles en el extranjero, aunque no tiene un efecto en lo inmediato.
Influencia en las tarifas

Los nuevos precios del combustible tendrán un impacto sobre el sector privado y ya se sabe que buena parte de la transportación actual de la población se realiza con esos medios. Por eso, debe haber un incremento de la tarifa de los transportistas particulares, lo que sin dudas incidirá en los actuales niveles de inflación.
El hecho de que el uso del combustible sea necesario de una forma u otra, directa o indirectamente, en todos los sectores de la economía, explica la influencia que de seguro tendrá sobre el índice de Precios al Consumidor.
Es lógico porque en economía no hay compartimientos estancos y lo que sucede en un punto repercute en otro y a veces en todo el sistema, como sería el caso.
Lo que ocurrirá a partir del jueves será un paso en la dirección correcta para eliminar un subsidio gigantesco.