Pinar del Río renueva su imagen a partir de la contribución territorial

La Habana, Cuba. – La nueva Constitución privilegia no solo la autonomía de los gobiernos locales, sino que, lo que es más importante, prevé el crecimiento de la nación desde los municipios.

Claro que esos territorios no pueden ser vistos como un ente aislado del resto del país, pues en la práctica son los eslabones fundamentales de una cadena encargada de mover el Plan Nacional de la Economía y de ejecutar el Presupuesto.

Ya se habían dado algunos pasos de avances con el establecimiento de la contribución territorial en la Ley Impositiva, que garantiza la entrada de recursos adicionales en los municipios.

Para quienes ven el vaso medio vacío, las cifras pueden resultar pequeñas, pero vistas a nivel de base siempre ayudan a resolver problemas de cada localidad. Por ejemplo, en Pinar del Río, esa contribución aportó durante el año pasado más de 43 millones de pesos.

También las empresas

La nueva Constitución tiene como novedad el reconocimiento de la autonomía empresarial en la administración y gestión. No obstante, la planificación productiva, expresada en el Plan Anual de la Economía, seguirá dictando la marcha del músculo económico nacional, que necesita fortalecerse a marcha forzada.

Sin embargo, las empresas tendrán ahora nuevas facultades que buscan desatar las fuerzas productivas, un propósito largamente acariciado y en cuya dirección se han dado algunos pasos.

El Proyecto de Carta Magna que por estos días se discute a lo largo y ancho de la geografía nacional, y también más allá de nuestras fronteras, busca que el desarrollo se incube desde abajo, a partir de la independencia que tendrán los gobiernos municipales y las empresas estatales. Ese es un modo de crecer desde lo local.