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Carlos del Porto Blanco

Los Ulises de Homero y Joyce son como parientes cercanos de este inmenso poema sobre el amor, la muerte y el cuerpo humano. Libération Palinuro, eterno estudiante de medicina, procede de una familia excéntrica entre cuyos extraños miembros se encuentran el tío Esteban, que huyó de Hungría durante la Gran Guerra y atravesó el mundo hasta llegar a México; el abuelo Francisco, que fue masón y antiguo compañero de Pancho Villa; el tío Austin, un ex marine británico… Y Estefanía, prima hermana de Palinuro a la que éste ama desde niño con una pasión desbordante y devoradora, y con la que durante años satisfará sus deseos incestuosos y sus fantasías más extravagantes en una habitación en la plaza de Santo Domingo de México D. F. Celebración del cuerpo, del amor, de la alegría, pero, sobre todo, de la vida, en Palinuro de México se conjugan el lirismo romántico, la erudición y un erotismo desenfrenado. Con un estilo virtuoso lleno de juegos de palabras vertiginosos y experimentos verbales, el autor mexicano Fernando del Paso ofrece el placer de una lectura para degustar, que se desea paladear poco a poco para poder sentir todos los sabores y texturas que componen esta obra lúdica, grotesca, crítica y fantástica. Como se habrá dado cuenta amigo lector, la columna de esta semana está dedicada a esta “Catedral barroca de la Literatura” que es Palinuro de México.

“La ciencia de la medicina fue un fantasma que habitó, toda la vida, en el corazón de Palinuro. A veces era un fantasma triste que arrastraba por los hospitales de la Tierra una cauda de riñones flotantes, corpiños de acero. A veces era un fantasma sabio que se aparecía en sueños para ofrecerle, como Atenea a Esculapio, dos redomas llenas de sangre: con una de ellas, podía resucitar a sus muertos queridos; con la otra, podía destruirlos y destruirse a sí mismo”. Así comienza esta monumental obra, que a ratos nos recuerda a Gabriel García Márquez y a Isabel Allende por las historias familiares y a nuestro Alejo Carpentier por esa prosa borboteante, plena de conocimientos sobre las artes, la historia y de las ciencias de la vida.

El trabajo, la ciencia y las artes, son más dulces que los destellos de una corona. Fernando del Paso.

El escritor, dibujante, pintor, diplomático y académico mexicano Fernando del Paso Morante, nació en Ciudad de México, el 1 de abril de 1935 y murió el 14 de noviembre de 2018 en Guadalajara. Es especialmente reconocido por tres extensas novelas que son consideradas como algunos de los mejores exponentes de la narrativa mexicana del siglo XX: José Trigo (1966), Palinuro de México (1977) y Noticias del Imperio (1987).

Después de estudiar biología y economía en la Universidad Nacional Autónoma de México, Unam, publicó Sonetos de lo diario (1958). Por esta época también comenzó a pintar, llegando a exponer su obra tanto en Europa como en Estados Unidos. Como escritor, fue influenciado por James Joyce, William Faulkner y Carlos Fuentes, entre otros. Su primera novela, José Trigo (1966), le valió el reconocimiento de la crítica tanto en México como en Estados Unidos. El período de tiempo de esa obra maestra de 900 páginas, que traza la larga historia del área al norte de lo que hoy es Puebla, México, abarca desde la era prehistórica hasta la década de 1960.

Palinuro de México (1977) es una novela desenfadada y humorística en la que del Paso crea todo un universo semi mágico. Noticias del imperio (1987) es una recreación de la historia mexicana, narrada en parte por una mujer con problemas mentales que ha presenciado 60 años de agitación política y social, que mezcla realismo con fantasía y terror; la novela ha sido considerada una de las obras más importantes de la literatura mexicana. En 1988, del Paso publicó un libro de poesía infantil, De la A a la Z por un poeta. Entre sus obras posteriores se encuentran Paleta de diez colores (1992) y Linda 67: Historia de un crimen (1995). Por el conjunto de su obra, del Paso recibió el Premio Cervantes de Literatura 2015, el galardón literario más prestigioso para la literatura en español.

Palinuro de México, es ya una obra consagrada de la literatura mexicana del siglo XX, puede leerse como una poderosa novela política que rescata un capítulo aún reciente de la historia del país de los aztecas: la masacre de Tlatelolco. Sin embargo, la extraordinaria capacidad narrativa de Del Paso la convierte más allá de toda denuncia, en una exuberante fiesta del lenguaje y la dota de un sentido totalmente inédito. A través de una reelaboración artrítica del vocabulario médico y anatómico (Palinuro es un joven estudiante de medicina que se ve envuelto en el conflicto estudiantil) se crea un juego de espejos cuyo papel es, más que sobreponerse a la realidad, recrearla y estilizarla a través del lenguaje, verdadero protagonista de la obra.

El autor construye una monumental parodia donde todo parece excesivo, una narración polifónica que se vale de la lengua, la cultura y la recreación de todos los mundos imaginables para ofrecer una trama que mantiene un vínculo ambivalente con la historia reciente de México. Así, con una precisión quirúrgica y un formidable ejercicio literario. Del Paso logra señalar algunos de los profundos traumas que aquejan a la historia de ese vecino país.

Estructurada en diferentes pasajes de la vida del protagonista. Palinuro de México se puede leer empezando por cualquier punto, desde los que bucear en los excesos que supone la prosa del autor, de una belleza hipnótica, barroca y, sobre todo, cuidadisima. Todos los excesos caben en esta obra. Maravilla del arte verbal, de las posibilidades actuales de la lengua literaria y de la enorme apertura narrativa rotulada por el boom latinoamericano, esta novela es, definitivamente, un caudal de vida y júbilo que se celebran a sí mismos. Los excesos inigualables de este texto son un hito en el gran arte barroco mexicano. Novela extensísima que aparentemente no cuenta nada o que olvida la anécdota tal cual, dice en todas y cada una de sus páginas su amor por la vida, su placer enorme de ser una novela que cuenta y cuenta cosas mínimas y solemnes, pequeñas y significativas, sobre un puñado de personajes que deambulan por la triste, apagada y repentinamente carnavalesca Ciudad de los Palacios: México, D.F.

En resumen, Palinuro de México cuenta sobre todas las cosas del amor del protagonista y de Palinuro por Estefanía. Estefanía fue un ser de belleza apabullante, un ser que estaba más allá de toda jerarquía geométrica, de todo esplendor mortal, de toda lengua vítrea y sin embargo, más acá de las estrellas. Considero que esta novela es una de las imprescindibles de la literatura del continente, y que debe ser leída por todos. Se lo dejo de tarea.

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