La Habana, Cuba.- Con la presencia de Miguel Díaz-Canel Bermúdez, primer secretario del Comité Central del Partido y Presidente de la República, comenzó en el Palacio de Convenciones de La Habana la sesión final del XXII Congreso de la CTC.
Osnay Miguel Colina, presidente de la Comisión Organizadora del encuentro, extendió una felicitación a la provincia de Pinar del Rio ganadora de la sede del 26 de Julio.
A continuación se conoció un mensaje enviado por Gilbert Houngbo, director general de la Organización Internacional del Trabajo, quien destacó el protagonismo de la clase obrera cubana, lo cual se pone de manifiesto en la consulta para la elaboración del nuevo Código del Trabajo.
Resaltó la necesaria solidaridad con los cubanos, quienes enfrentan dificultades para cumplir con sus deberes laborales, debido a las medidas de bloqueo económicas y energéticas impuestas por el Gobierno de Estados Unidos.
Aportes Concretos
Los delegados al XXII Congreso de la CTC comparten hoy, en la jornada final del encuentro, las experiencias desde sus áreas, así como las principales inquietudes.
Alberto Gómez, al frente de un proyecto de desarrollo local en Ciego de Ávila, destacó el vínculo de los jóvenes con la iniciativa, que dispone de financiamiento propio y emplea la inteligencia artificial para alcanzar mayores resultados.
El Héroe del Trabajo, Alberto Gandoy, integrante de la empresa pesquera La Coloma, de Pinar del Río, mostró su orgullo porque el territorio obtuvo la sede del 26 de Julio, y destacó la labor de los innovadores para el desarrollo.
La patria se defiende es el sentimiento de todos los trabajadores cubanos, aseguró Amaury Echevarría, secretario del buró sindical del hotel Royal Hicacos, quien se refirió a las afectaciones provocadas por el bloqueo impuesto por el Gobierno de Estados Unidos al sector.
No se puede elevar salario sin eficiencia
En respuesta a un delegado de Ciego de Ávila, Miguel Díaz-Canel Bermúdez, primer secretario del Comité Central del Partido y presidente de la República, significó que no se puede elevar salario sin eficiencia productiva, porque implica más inflación y se afecta el pueblo.
Lo que tenemos que hacer es buscar que los más eficientes sean los que vayan poniendo los precios y los que no se ajusten a ello, quiebran, destacó Díaz-Canel.
Precisó el interés por facultar a las empresas para que determinen cuánto pagan y cómo invierten sus utilidades, pero todo debe estar en su adecuada interrelación, porque si no se crean desequilibrios.
Añadió que, si se desatan las fuerzas productivas, ello redunda en producción y eficiencia; entonces se incrementan los salarios con justeza porque hay más riquezas y se puede distribuir con justicia social.