Por Roger Ricardo Luis
El sitio religioso más venerado por los creyentes cubanos, el Santuario Nacional de la Virgen de la Caridad del Cobre, en Santiago de Cuba, renace tras el devastador huracán Melissa en octubre último.
Antes del suceso, pasaban por la iglesia cada día más de 500 personas de toda la Isla, quienes acudían a escuchar misa en las mañanas y también a cumplir promesas y dejar ofrendas a la Virgen.
El templo de la Patrona de Cuba recibió el impacto de vientos de más de 200 kilómetros por hora, catalogados en la categoría tres en la escala Saffir-Simpson, dañando la mitad de los vitrales de la basílica, la carpintería y arrancó puertas y ventanas, recuerda el párroco Rogelio Dean Puerta.
La gravedad del hecho saltó a las redes sociales con las imágenes de la devastación del Santuario Nacional de la Virgen de la Caridad del Cobre concitando tristeza pero, sobre todo, solidaridad.
Al rescate del Cobre
La Escuela Taller Gaspar Melchor de Jovellanos, de La Habana, y la Escuela Taller Ugo Luisi, de Santiago de Cuba, entre otras instituciones y expertos en restauración patrimonial fueron al rescate del Santuario Nacional de la Virgen de la Caridad del Cobre.
Por ejemplo, profesores y alumnos de la escuela taller de Santiago asumieron diversas tareas, entre éstas, la albañilería y la yesería dañadas por el huracán Melissa.
Otra acción fue el rescate de un ángel derribado por los vientos, fragmentado en ocho pedazos en manos, alas y cabeza que, más que una restauración, devino reconstrucción, tratando de ser lo más respetuoso posible al original. Al ángel de mármol del Santuario de la Virgen de la Caridad se le calculan unos 450 kilogramos de peso; la caída fue por no estar anclado a su base y al no soportar la furia de los vientos se desbalanceó, cayó y partió.
Los vitrales
Los vientos del huracán Melissa destruyeron parte de los vitrales del Santuario del Cobre, inaugurado el ocho de septiembre de 1927.
La agencia IPS reseña que al llegar los vidrieros para verificar el estado de esas piezas las encontraron en cajas hechos trizas; esos cuadros medían hasta más de dos metros y hubo que gestionar tonos de vidrio lo más parecido a los que tenían buscando el efecto visual original.
Más que una restauración, el trabajo resultó reconstrucción para llevar a feliz término la homogeneidad visual de la capilla, destacaron expertos de la Escuela Taller Gaspar Melchor de Jovellanos, de La Habana.
Anteriormente, el Santuario de Nuestra Señora de la Virgen de la Caridad del Cobre recibió una restauración y quedó listo para la celebración de los 400 años del hallazgo de la imagen de la virgen, el ocho de septiembre del 2012.