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Por Laura Fuentes Medina

A propósito del aniversario 104 de la Radio Cubana, nuestra emisora dialogó con la periodista Bárbara Betancourt, Premio Nacional de Radio 2026, quien define la esencia del medio sonoro como el arte de la palabra precisa, donde incluso el silencio habla.

Su mayor don es la inmediatez, explica, pues la realización radial permite estar al mismo tiempo con millones de personas, en un contacto tan directo y cálido que ni siquiera el Internet moderno logra superar.

Frente a las redes sociales y los dispositivos móviles, Bárbara Betancourt opina que el medio exige rigor, porque no hay segundas lecturas, algo que lo convierte en el canal comunicacional por excelencia.

La radio, dice, impone una disciplina de precisión y verdad que ha mantenido su prestigio intacto por más de un siglo. Es la responsabilidad con el lenguaje y los hechos lo que la distingue de otros formatos.

Sonido que acompaña y educa

Directa y universal, agrega la periodista Bárbara Betancourt, la realización radial es el arte de contar en tiempo real, con la adrenalina de narrar la vida mientras sucede, capturando cada arista e instante, con la tensión y el gozo que eso implica.

Con el sonido como única herramienta, la radio tiene el reto de crear imágenes en la mente de los oyentes; una capacidad que la distingue y acerca al alma popular.

La frecuencia se convierte así en el territorio donde la memoria colectiva se construye minuto a minuto, en los momentos compartidos entre abuelos, padres e hijos que han crecido escuchando la misma señal; y por todo esto, la Premio Nacional de Radio confiesa que el medio se le metió en el alma.

Celebramos un medio que hermana, sostiene y es parte de nuestra identidad como cubanos. Mientras haya quien quiera escuchar, habrá quienes sepan contar con el corazón.