La exposición moderada al sol puede tener beneficios para la salud, siempre y cuando se realice con precaución. Sin embargo, cuando los rayos solares son demasiado intensos y la temperatura aumenta, se pueden generar problemas de salud.

Un trabajo publicado en la web de Radio Rebelde explica que la insolación es un estado de agotamiento por el calor, el cual puede venir acompañado con quemaduras superficiales, venas marcadas en las piernas, sudor intenso, calambres, entre otros.

Aunque puede ser grave, a menudo es posible sobrellevarse con cuidados en casa.

Teniendo claro lo anterior, te invitamos a descubrir algunos tratamientos de origen natural, elaborados con el zumo de tomate o con yogur, que pueden paliar los síntomas de una insolación.

Para la insolación, tomates y yogur

El zumo de tomate es uno de los mejores remedios naturales para la insolación, pues su significativo aporte de vitaminas, minerales y antioxidantes lo convierten en un excelente reconstituyente para el organismo y la piel.

En caso de insolación puedes consumir 2 o 3 vasos de zumo de tomate al día. Para prepararlo, combina tomates frescos con agua y zumo de limón. Tómalo frío.

De manera opcional, extiende un poco de zumo de tomate sobre las quemaduras superficiales, déjalo actuar durante 20 minutos y enjuaga.

También, la aplicación tópica de yogur natural puede mitigar algunos de los efectos de la insolación sobre la piel. Incluso, facilita el desprendimiento de células muertas y previene las cicatrices y manchas. Para ello extiende una capa fina de yogur natural sobre la piel afectada, espera 20 minutos y enjuaga con agua fría.