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Granma, Cuba. – Desde el amanecer, Bayamo sintió pasos y diálogos; miles de los hijos de la tierra cespediana, impregnados del orgullo de saberse Cuna de la Nacionalidad cubana, marcharon hasta la emblemática Plaza de la Patria.

No fueron hacia un sitio más o un peregrinar cualquiera. Con pasos solemnes y patrióticos, los descendientes de mambises y rebeldes, fueron al homenaje póstumo, al reconocimiento a la lealtad, valentía y altruismo de sus hermanos caídos.

Seis de esos soldados a los que Cuba rinde postrer tributo, nacieron en esa tierra oriental de montañas, valles y costas. El pueblo granmense, con dolor y también entereza y unidad, los llora hoy, pero junta ideales y convicciones para seguir su ejemplo.

Porque aquí siempre se inició toda la rebeldía nacional: Demajagua, Primer Soviet, Asalto a la tiranía batistiana, yate Granma y la Sierra invicta.