La Habana, Cuba. – Rápido se escapa el año y aprisa se esfuma enero para que llegue de pronto el 14 de febrero, el día de enamorados y los amigos sinceros.

El año va acelerado corriendo a un despeñadero donde volcar nuestras vidas igual que un carretillero que amontona en nuevas fosas nuestras cenizas y huesos. Pero antes de que llegue ese obligado momento, amémonos sin medida, querámonos todo el tiempo.

La ocasión de dar cariño, de dar abrazos y besos, no la postergues ahora ni la dejes para luego, que las horas son espuma, nube, tic-tac, aire, viento, y el pasado solo vuelve envuelto en vago recuerdo.

Amémonos tiernamente, lentamente, cuerpo a cuerpo, que solo quede memoria de nuestra llama en el fuego.