Por Roger Ricardo Luis
El golfo Pérsico tiene más petróleo y gas que cualquier otro lugar de la Tierra, y es la razón para que una guerra como la actual provoque una crisis energética global.
Así lo afirma Scott Montgomery, catedrático de Estudios Internacionales de la Universidad de Washington, Estados Unidos, en un artículo de su autoría publicado en The Conversation.
El geólogo petrolero aún se asombra de la magnitud de los depósitos del oro negro allí existentes, entre éstos, más de 30 campos supergigantes, cada uno con cinco millones o más de barriles, por demás situados virtualmente en el centro del mundo.
Montgomery habla de los enormes volúmenes del crudo en Siberia y la cuenca pérmica en Estados Unidos, pero que no se comparan con las reservas en el golfo Pérsico donde se producen entre dos y cinco veces más hidrocarburo diario que los mejores pozos en el mar del Norte y Rusia.
Rocas petroleras
La geociencia ha identificado varios factores clave en las rocas que hacen que una región sea particularmente rica en petróleo, incluyendo su capacidad para generar y retener hidrocarburos, afirman expertos.
El crudo y el gas se forman de material orgánico como el zooplancton y fitoplancton marinos, originalmente concentrados en calizas ricas en lodo y otras rocas expuestas a temperaturas y presiones elevadas.
Los estudios confirman que cuando esas piedras poseen al menos un 2% de material orgánico, son consideradas de alta calidad para la generación de petróleo y gas; así sucede en la región del golfo Pérsico que tiene un número alto de capas de estas rocas-fuente.
De ahí las enormes acumulaciones de petróleo y gas como las existentes en el campo de Ghawar, en Arabia Saudita, el más grande del mundo, que podría producir más de 70 mil millones de barriles de crudo.
Bendecidos y maldecidos
La región del golfo Pérsico es el corazón energético del orbe y los países que bordean sus aguas Arabia Saudita, Iraq, Emiratos Árabes Unidos, Kuwait, Irán, Qatar, Bahréin y Omán constituyen el eje de la producción y exportación del hidrocarburo a nivel global.
La industria la controlan compañías estatales; sin embargo, trasnacionales como British Petroleum, ExxonMovil, Shell, TotalEnergies y Chevron tienen una controvertida presencia histórica en esa región.
El control del petróleo ha llevado también a grandes conflictos bélicos como las dos guerras del golfo que tuvieron lugar en Iraq a finales del siglo pasado y principios del actual, donde Estados Unidos participó, como lo hace ahora junto a Israel contra Irán.
Se dice con cierta mística que los países del golfo Pérsico están igualmente bendecidos y maldecidos por sus vastas reservas de petróleo y gas. ¿Será?