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El 20 de octubre se entonaron por primera los versos ardientes de Perucho Figueredo

Ciento cincuenta y un años atrás, en la indómita Bayamo liberada por fuerzas insurrectas apenas 10 días después del alzamiento en La Demajagua, se entonó por primera vez un canto de combate con versos ardientes de Perucho Figueredo, luego reconocido como el Himno Nacional.

Aquel a cuyos acordes, como dijo José Martí, en la hora más bella y solemne de nuestra Patria se alzó el decoro dormido en el pecho de los hombres.

Teniendo en cuenta el alcance histórico del acontecimiento, en 1980 el gobierno revolucionario cubano decretó el 20 de octubre como el Día de la Cultura Cubana.

Porque fue un himno que sintetizó la rebeldía y ansias de libertad de un pueblo y de una nación que definía su identidad propia, afianzada en sus raíces mestizas. Cultura que ha sido expresión de crecimiento espiritual y resistencia frente a acechanzas que intentan frenarlo.

Irradiación de la Cultura Cubana

La celebración del bicentenario del nacimiento del Padre de la Patria, Carlos Manuel de Céspedes, ha centrado la XXV Jornada por la Cultura Cubana, iniciada el 10 de octubre.

También se han destacado los 60 años del triunfo de la Revolución Cubana y significativos aniversarios de sus primeras instituciones culturales: la Casa de las Américas, el Instituto Cubano del Arte e Industria Cinematográficos y la Imprenta Nacional.

El medio milenio de La Habana y los centenarios de Benny Moré y Santiago Alvarez han tenido igualmente realce en una jornada en la que sobresale la Fiesta de la Cubanía en Bayamo.

Dolorosamente Cuba supo este jueves del deceso de Alicia Alonso, leyenda mundial de la danza, y el sábado el pueblo le tributó una emotiva despedida en el Gran Teatro de La Habana, que tantas veces vibró con su arte sublime.