Isla de la Juventud. – La Heroína del Trabajo de la República de Cuba, María Ramírez Anache, festeja este Primero de Mayo con la misma energía de cuando hace 20 años recibiera la alta condecoración que solo ella tiene en la Isla de la Juventud.

Alegre siempre, revolucionaria y seguidora del legado de Fidel, Anache se quedará en casa para celebrar el Día Internacional de la clase obrera; agradecida de la Revolución que le formó a sus tres hijos en los mejores valores.

La heroína recuerda su oficio de gruera, como la primera mujer cubana en tales faenas, las 15 zafras de la toronja y el corte de caña, todo cumplido con pasión y responsabilidad.

En el hogar de esta pinera, que llegó desde el oriente del país al Municipio Especial hace décadas, se siguió las sesiones del VIII Congreso del Partido, y las acertadas intervenciones de Raúl y Díaz-Canel, quienes expusieron el camino a seguir con mucho trabajo y amor.

Sobran razones para festejar

María Ramírez Anache, Heroína del Trabajo de la República de Cuba, hizo de su vivienda en Nueva Gerona la plaza, donde una foto gigante de Fidel Castro, carteles con consignas por el Día del Proletariado y otras iniciativas adornan el entorno.

Para esa cubana el Primero de Mayo es día de fiesta, de celebrar conquistas, aunque hay mucho por hacer y ahorrar ante el impacto de la pandemia y el férreo bloqueo que debilitan la economía.

María Ramírez Anache mira emocionada la foto del Comandante en Jefe y deja escapar sus recuerdos de cuando le entregaron la condición de Heroína del Trabajo y luego sostuvo un encuentro con el líder de la Revolución.

Anache se siente feliz y agradecida de ir a la vanguardia en un barrio donde apoya el trabajo comunitario, además de tener suficiente fuerza  para, a sus casi 60 años, irse a una finca familiar y producir alimentos.

Fotos: Elba Salazar