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La Habana, Cuba. – El Hospital Docente Ginecobstétrico Ramón González Coro validó desde su perfil en la red social Facebook los impactos negativos del bloqueo económico, comercial y financiero, y el cerco energético impuesto por Estados Unidos sobre la atención neonatal en Cuba.

En la sala de neonatología, la rutina se interrumpe cuando la electricidad desaparece. Bajo la penumbra, especialistas se levantan de inmediato para sostener la vida de los recién nacidos dependientes de incubadoras y sistemas de ventilación asistida.

Una lámpara recargable ilumina el espacio y un resucitador manual tipo Ambú sustituye el aire que los equipos dejaron de suministrar.

Cada movimiento acompasado de los médicos mantiene la respiración de los pequeños, mientras el tiempo se vuelve incertidumbre a la espera del fluido eléctrico.

Con información de ACN