Sancti Spíritus, Cuba. – Sancti Spíritus reporta hoy una tasa de mortalidad infantil de 2.7 por cada mil nacidos vivos, un resultado que sitúa a la provincia a la vanguardia del país en la protección de la vida y refleja los resultados del trabajo sostenido en la atención a madres y recién nacidos.
Frank García González, jefe del Programa de Atención Materno Infantil, PAMI, en el territorio, destacó que detrás de ese indicador está el esfuerzo de médicos, enfermeras y familias.
Resaltó que, mantener con vida a un recién nacido exige actuar con rapidez ante cualquier complicación, desde la atención prenatal hasta los primeros días después del parto, cuando la vigilancia médica resulta decisiva.
García González compartió la experiencia de una familia que, pese a perder a su pequeño tras los esfuerzos del personal sanitario, agradeció la entrega de quienes permanecieron a su lado hasta el último momento.