Camagüey, Cuba.- Con 36 años como especialista en cardiología, el doctor Jorge Silvestre Duquesne confiesa que tras su jubilación decidió reincorporarse al hospital Amalia Simoni, de Camagüey, porque ama su profesión y no hay mayor regocijo que salvar una vida.
Desde 1990, tras concluir sus estudios en el Instituto de Cardiología y Cirugía Cardiovascular de la Habana, el doctor Silvestre se incorporó al emblemático hospital agramontino donde también se convirtió en intensivista y profesor.
Asegura que en los últimos años el recrudecimiento del bloqueo económico de Estados Unidos ha afectado medicamentos imprescindibles para atender a pacientes graves.
Ante ese reto tratamos de explicar bien cada situación y compartir con el paciente como si fuera un hermano, afirma el cardiólogo camagüeyano, quien destaca la alta profesionalidad del colectivo médico.