Washington.- A pesar de la decisión del presidente Donald Trump de revertir avances del acercamiento de Estados Unidos a Cuba,  diversos sectores norteamericanos mantienen hoy la determinación de impulsar las relaciones con la isla caribeña.

Más allá de lamentar lo que consideran pasos de retroceso dirigidos a complacer a una minoría, muchas de las personas que se pronunciaron sobre el tema expresaron el deseo de seguir promoviendo el acercamiento bilateral.

El Grupo de Trabajo de Cuba en el Congreso estadounidense, que reúne a 24 legisladores republicanos y demócratas, anunció que se involucrarán a fondo con las agencias federales para mitigar las consecuencias dañinas de la nueva política hacia la isla.

A su vez, la Cámara de Comercio de Estados Unidos ratificó su voluntad de seguir trabajando para eliminar las políticas anticuadas que obstaculizan el desarrollo de los respectivos pueblos.